Hacía ya algún tiempo que Eslovenia estaba en mi lista de viajes a corto plazo y ya iba siendo hora de ponerle remedio. Cierto es que cuando me imaginaba este viaje, lo soñaba en conjunto con Croacia, pero como a veces no todo sale como los deseamos, tuvimos que conformarnos únicamente con Eslovenia y menos tiempo del que nos habría gustado.

En realidad, no es del todo cierto que sólo estuviésemos en Eslovenia, porque nuestro vuelo llegó y partió desde Venecia y aunque la decisión fue bastante dura de tomar, decidimos dedicarle un día entero a pasear por Venecia y sacrificar un día para Eslovenia. Es algo de lo que nos arrepentimos? Pues no, pero sabemos a ciencia cierta que volveremos a Eslovenia con el tiempo que se merece para, entre otras cosas, disfrutar de alguna ruta de senderismo y estar más en contacto con la apabullante naturaleza eslovena.

ITINERARIO DE 4 DÍAS POR ESLOVENIA

Día -2: llegada al aeropuerto de Venecia por la noche

Día -1: mañana y primeras horas de la tarde dedicadas a pasear por Venecia. Luego, trayecto de un par de horas hasta nuestro primer hotel esloveno, en Skocjan

DÍA 1: Cuevas de Skocjan, Cuevas de Postojna y Castillo de Predjama

El primer día en Eslovenia se presentaba bastante completito, ya que veríamos tres de las atracciones turísticas más famosas de este pequeño país: las cuevas de Skocjan, las Cuevas de Postojna y el Castillo de Predjama. Por la noche dormiríamos ya en Liubliana, la capital del país.





DÍA 2: Liubliana



 Este segundo día en Eslovenia se lo dedicaríamos a conocer Liubliana, centrándonos es su precioso casco histórico y  su conocido castillo.







DÍA 3: Parque Nacional Triglav (Paso Vrsic, Garganta Vintgar y Lago Bled)


Bueno, el día 3 no salió como nos habría gustado, pero eso ya lo sabíamos antes de ir a Eslovenia. Una mala planificación por mi parte hizo que nos perdiésemos parte de la ruta. No solemos reservar hoteles sin cancelación, pero para uno que lo hacemos, luego nos arrepentimos. La ruta perfecta habría sido salir de las cuevas del primer día hacia Bovec y desde allí hasta Kranjska Gora, para recorrer en su totalidad el Paso de Vrsic, una carretera de montaña espectacular que cruza los Alpes Julianos.


 Al venir desde Liubliana y no disponer de mucho tiempo, decidimos dar la vuelta después de estar en el punto más alto por el que pasa esta carretera.

 Si el primer día había sido intenso, éste no se quedó atrás. Aparte de conducir por un buen tramo del Paso de Vrisc, hicimos una pequeñas ruta de senderismo por la Garganta Vintgar. Y por si no fuesen pocas estas dos visitas, a última hora de la tarde llegamos al famosísimo y concurridísimo Lago Bled.









DÍA 4:  Lago Bohinj, Cascada Savica y Piran

 El Lago Bled se lleva la fama, pero el Lago Bohinj le gana en tranquilidad y puede que también en belleza y encanto. Cerquita de allí, hicimos otra pequeña ruta de senderismo hasta la Cascada Savica.


 La última visita del día, antes de volver a Venecia sería el precioso pueblo costero de Piran, con un aire más que pronunciado con numerosos pueblos italianos de más renombre.


Qué podemos visitar si disponemos de una semana en Eslovenia? Para empezar, podríamos visitar otros  pueblos de la costa cercanos a Piran, Koper, Izola o Portoroz. También, de disponer de más tiempo, me habría gustado visitar las minas de mercurio de Idrija y Velika Planinia o dirigirnos al norte para conocer Maribor y Ptuj.

PRESUPUESTO DE NUESTRO VIAJE POR VENECIA Y ESLOVENIA

A este presupuesto que veis en la parte superior, habría que restarle lo que nos gastamos en Venecia (hotel, comida, entradas al Palacio Ducal y parking).

Los vuelos nos salieron muy bien de precio y eso que necesitamos de 4 vuelos (Santiago-Stansted-Venecia-Stansted-Santiago) y los reservamos con apenas un mes de antelación. El alquiler del coche también salió bien, al igual que los peajes eslovenos para los que tuvimos que comprar una "viñeta". Lo que no nos salió tan económico fueron los precios de los hoteles y mucho menos las atracciones turísticas. Cuando empecé a leer sobre Eslovenia se presentaba como un país barato y con poco turismo. Ahora mismo empieza a estar ya bastante masificado (y eso que fuimos en octubre) y se han subido a la parra con los precios. Para que os hagáis una idea:

- Lago Bled, por aparcar, 10 €; por ir en góndola hasta la isla, 14 €/persona y para entrar en la pequeña iglesia que hay allí, 6 €/persona. Si además quieres entrar en el castillo, tendrás que pagar 3 € de parking más 10 €/persona de entrada

- Castillo de Liubliana, 7,50 €/persona más 2,50 €/audioguía

- Cuevas de Skocjan, 18 €/persona

- Cuevas de Postojna y Castillo de Predjana, 39,60 €/persona más 5 € de parking

Como véis, no son precios muy populares, pero Eslovenia merece muchísimo la pena, así que no os lo podéis perder.

Y hasta aquí este artículo, durante las próximas semanas iremos contándoos de manera más extensa las visitas diarias y nuestras impresiones al respecto.

----------------------
Si os interesa saber cuánto gastamos en otros viajes, quizás podáis echar un ojo a estos otros artículos:









La primera vez que visitamos Venecia, en octubre del 2011, nos enamoró. Sí, a pesar de sus laberínticas calles y su agobio de gente (o quizás, más bien por estos motivos) nos encantó y teníamos ganas de volver. La oportunidad surgió cuando decidimos viajar en octubre de este año a Eslovenia.  Los vuelos a Liubliana o a Trieste eran bastante caros, por lo que decidimos volar a Venecia y desde allí, en coche de alquiler, dirigirnos a Eslovenia.


La decisión no fue fácil de tomar. Por un lado, nos moríamos de ganas de visitar de nuevo la ciudad de los canales y, por otro,  si ya disponíamos de pocos días para conocer Eslovenia, el visitar Venecia, aunque sólo fuese por unas horas, nos restaría tiempo para el destino principal.


Al final, pesaron más las ganas de volver y sacrificamos un día para Eslovenia. Había dos cosas que teníamos claro que no haríamos: la famosa excursión a Burano, Murano y Torcello y subir al Campanile, puesto que ya lo habíamos hecho años antes. Y también había dos cosas que sí queríamos hacer: visitar el Palacio Ducal y ver el Puente de los Suspiros. Y si podíamos cruzarlo, todavía mejor!

Al disponer de poco tiempo, estudiamos bien los puntos de interés que no queríamos perdernos y organizamos una ruta a pie por la ciudad que nos permitiese ahorrar tiempo. Además, teníamos la intención de ir en vaporetto por el Gran Canal, pero aunque tiene su encanto, es un medio de transporte lento y algo caro.
Una publicación compartida de Deambulando con Artabria (@deambulando_con_artabria) el

Si vosotros queréis disfrutar de esta experiencia, hay varias opciones. Podéis comprar el billete turístico y usarlo durante todo el día por 20 euros. O bien comprar un billete sencillo por 7,50 euros y usarlo durante los 75 minutos al que te da acceso, incluido los trasbordos.


Si llegáis en coche como nosotros, hay varios parkings en donde estacionar. Nosotros nos decidimos por el Parking Comunale, en la Piazzale Roma y cuyo precio es de unos 26 euros. No es barato, pero al no tener demasiado tiempo decidimos hacerlo así. Otra buena opción es, si dormís fuera de Venecia, es el tren. Hay buena frecuencia y siempre encontraréis hoteles más baratos en las cercanías que en Venecia.


Desde Piazzale Roma se pueden coger los vaporetto. La línea 1 recorre el Gran Canal en dirección la Plaza de San Marco y la línea 2 desde San Marco a Piazzale Roma pero en vez de por el Gran Canal, lo hace por el Canal de Giudecca.


Antes os comentábamos que no teníamos intención de subir al Campanile porque ya lo habíamos hecho con anterioridad y aunque las vistas son realmente espectaculares, nosotros teníamos una alternativa, subir a otro Campanile menos conocido pero del que dicen que ofrece unas panorámicas tan buena o incluso mejores, el de la Iglesia de San Giorgio Maggiore. Para ello, tendríamos que coger un vaporetto en las cercanías del Puente de los Suspiros (línea F, 10 euros ida y vuelta). Al final, debido a la niebla decidimos que no nos compensaba gastar tiempo y dinero y seguimos deambulando por los canales y puentes de la ciudad. Otra buena visita habría sido la Basílica de Santa Maria della Salute y es que aunque esta enorme y blanca iglesia se ve imponente desde varios lugares de Venecia, no puede ser comparable con verla de cerca.


Y qué se puede ver, entonces, en Venecia en un día? Pues aparte de estas recomendaciones que os hicimos en los párrafos anteriores, nosotros salimos caminado desde Piazzale Roma hasta Campo San Rocco, con la Basílica del Frari, desde allí al maravilloso Puente de Rialto, para continuar luego hasta la Scala Contarini del Bovolo, la Plaza de San Marcos, con la Basílica, el Campanile y el Palacio Ducal. Aunque teníamos intención de visitar la librería Aqua Alta, la Basílica de San Juan y San Pablo e incluso el Barrio Judío (en el que habíamos estado alojados en el 2011), al final nuestro recorrido terminó en la Plaza de San Marcos y luego nos dejamos perder por las callejuelas de esta hermosa ciudad.


Por qué los turistas se agolpan el la Plaza de San Marcos? Bueno, una vez allí quedan claro el motivo.  Napoléon no se quedó corto cuando dijo de ella que era "el salón más elegante de toda Europa". la Basílica de San Marcos, con sus cúpulas bizantinas, está flanqueada por la Torre del Reloj y la Piazzeta Leoncini. Sin olvidarnos del Palacio Ducal, cuya entrada vale 20 euros y cuya visita consideramos imprescindible.





Desde el Palacio Ducal se gobernó Venecia durante un milenio. En él vivía el dogo o dux y su corte. Sus grandiosas salas te dejarán sin palabras, con sus techos y paredes decoradas con obras de grandes pintores venecianos de la talla de Tintoretto. La más grande, la Sala del Gran Consejo podía albergar a 1700 ciudadanos con derecho a voto. Se puede visitar también la pequeña armería y cruzar luego el Puente de los Suspiros para dirigirnos a la prisión y a los calabozos inundados bajo el nivel del agua, los pozzi.









El preso más famoso de esta prisión es, sin duda, Casanova, que se fugó de ella en 1756 cuando cumplía condena de 5 años por blasfemia, magia y espionaje.




Una publicación compartida de Deambulando con Artabria (@deambulando_con_artabria) el

Una de las últimas visitas antes de abandonar Venecia fue el Palacio Contarini del Bovolo, ya que teníamos interés por su curiosa torre circular con su escalera exterior de caracol. Eso sí, si queréis subir por ella tendréis que pagar los 18 euros que cuesta su entrada. Algo excesivo para nosotros!
Después de haber pasado la mañana por Venecia, y tras comer, decidimos poner rumbo a Eslovenia para que la noche no nos pillase por el camino. Con mucha penita, decíamos adiós a Venecia por segunda vez, pero con la certeza de que habrá una tercera.