Retomamos los relatos de nuestro Eslovenia en 4 días, tras contaros nuestra primera jornada en el país visitando las cuevas de Skocjan, las de Postojna y el castillo de Predjama, hablándoos de su preciosa capital, Liubliana.


Tras haber paseado brevemente la noche anterior por sus calles, el día siguiente (y que dedicaríamos enteramente a Liubliana) comenzó visitando el castillo. Se puede subir a pie desde el centro histórico, en funicular o, como hicimos nosotros, en coche, ya que hay parking suficiente y gratuito.


El castillo de Liubliana es un gran recinto con varios museos, miradores y hasta cafeterías. La entrada es gratis, aunque si quieres acceder a los museos y a la Torre Panorámica (en donde proyectan un vídeo resumen de la historia de la ciudad) tendrás que pagar 10 euros/persona.





Esta preciosa escalera de hierro forjado, que nos lleva a la atalaya, nos encantó y desde arriba hay unas buenas vistas de la ciudad. Nos habría gustado hacer esta visita al final, después de conocer sus calles y plazas, pero tampoco está mal como primera toma de contacto.
Bajamos del castillo y buscamos aparcamiento en la zona que nos habían recomendado en el hotel, muy cerquita de la oficina de turismo, entre  Ulica Janeza Isola y Ulica Talcev. Otra zona para aparcar tipo O.R.A. (mucho más barato que los parkings) sería cerca de la Galería Nacional.

Nosotros llevábamos una ruta circular a pie preparada desde casa, que luego modificamos y ampliamos, pero lo esencial de Liubliana sería: Puente de Santiago, Gornji trg ((una pequeña calle medieval con pasadizos), el castillo, el Mercado central, el Puente del Dragón, el Puente de los Carniceros, la Catedral de San Nicolás, la Plaza del Ayuntamiento con la Fuente Robba, el Puente Triple, la Plaza Presernov, las calles Mestni y Stari, el Puente del Zapatero y la Biblioteca Nacional Universitaria. Aparte de todo esto, y algunas cosillas más que, como os decíamos, añadimos a posteriori, veréis un montón de pirámides, obra del famoso arquitecto Joze Plecnik, que parecía tener una obsesión con estos símbolos.
Uno de los principales puentes es el Puente del Dragón, que representa al símbolo de la ciudad, ya que según la leyenda, Liubliana fue fundada por el héroe mitologíco Jasón que junto los argonautas navegaron desde el Mar Negro hasta el río Liublianica. Ahí desmontaron el barco y lo volvieron a montar para regresar a Grecia. Camino del litoral pasaron por un pantano donde habitaba un dragón al que Jasón derrotó.
Desde el puente del Carnicero (Mesarski most) salen barcos cada hora para dar un bonito paseo por el río. Tras cruzar el puente nos encontramos con el Mercado Central, con sus soportales, y si continuamos, nos encontraremos con la Catedral de San Nicolás. Antes de continuar por la misma calle, podemos cruzar otra vez el río para acercarnos a la Plaza Presernov y el famoso Puente Triple (Tromostovje).



En las inmediaciones de la Plaza Presernov podemos deleitarnos con varios edificios singulares. En la misma plaza, nos encontramos con el monumento al poeta esloveno France Preseren, la Farmacia Central (un antiguo café frecuentado por intelectuales del s. XIX), la iglesia de la Anunciación, el Placio Urbanc o la casa Hauptman.

El curioso Puente Triple  se construyó en 1842, se llamaba Puente del Hospital, y disponía una sola arcada. Fue entre 1929 y 1932 cuando Plecnik añadió dos pasarelas laterales para peatones. Si continuamos por la calle Miklosiceva, veremos el antiguo Banco de Crédito Popular o el antiguo Banco Cooperativo.
Deshacemos nuestros pasos hasta cruzar, de nuevo, el Puente Triple para encontrarnos con el Ayuntamiento y las preciosas calles y plazas Mestni y Stari. Cruzamos otro puente, esta vez, el Puente del Zapatero (Cevljarski Most) y ya nos quedamos, de momento, a ese lado del río para admirar la Biblioteca Nacional Universitaria, obra, como no, del famoso Plecnik.


Si queremos hacer una ruta circular hasta el castillo, podemos cruzar el Puente de Santiago y dirigirnos, antes de alcanzar nuestra meta, hasta la calle Gornji, donde hay varias casas medievales con unos estrechos pasadizos laterales en donde antiguamente se depositaba la basura para que el agua la arrastrase hasta el río. Muy ecológicos nuestros antepasados :-D


Con este pequeño paseo que os describrimos, os haréis una idea general de la bella Liubliana. Nosotros dedicamos la tarde a pasear por algunos rincones de la zona nueva, en los barrios Krakovo y Trnovo, con tramos de la antigua muralla romana. También podéis pasear por el parque Tivoli y probar la hamburguesa de caballo que se sirve en una de sus cafeterías o acercaros al barrio alternativo de Metelkova.



Por cierto, para los golosos, cerca de la Plaza del Congreso  (Kongresi trg) se encuentra la que dicen que es la mejor heladería del planeta (según la Lonely), la Gelateria Romantika. A nosotros no nos pareció nada del otro mundo, pero tampoco estaban mal.
Muy pronto os contaremos nuestro paso por el Parque Nacional Triglav , los Alpes Julianos y la ciudad eslovena más italiana, Piran.
Bueno, la verdad es que escribimos este artículo porque ya es una costumbre, pero este año no valdría la pena ni hacer balance viajero, ya que ha sido realmente pobre. No podemos quejarnos mucho más porque hemos estado en dos países que no conocíamos: Grecia y Eslovenia, pero han sido menos de 15 días de viaje cuando en años anteriores hemos estado el doble y en alguna ocasión incluso casi el triple.

No es sólo las pocas noches que hemos estado fuera de casa o las excursiones que hayamos realizado, es que hemos tenido que renunciar al gran viaje de este año, Vietnam y Camboya y también al que teníamos previsto para el 2018, Chicago y Costa Este de Canadá o Chicago, Seattle y algún que otro parque natural estadounidense.

La razón? Bueno, pues la falta de tiempo y de dinero. En marzo nos comprábamos una casa nueva y el tiempo libre que teníamos lo pasábamos en ella, que si colgando una lámpara, que si colgando una cortina...y en julio cuando nos mudamos, nos encargamos nosotros solos de toda la mudanza. Os imagináis? Desmontar, transportar y volver a montar todos y cada uno de los muebles y todo lo que albergaba nuestra antigua casa. Ya os imaginaréis los gastos que conlleva comprar una casa, así que hay que ahorrar un poquito antes de volver a darlo todo en viajes.

Este fue nuestro 2017:




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- 3 días en la Comunidad de Madrid en una nueva edición del Deambulando con niños, visitando Safari Madrid y haciendo la ruta del Ministerio del Tiempo


- 1 fin de semana en la Ribeira Sacra con nuestros amigos Adela y Raúl de Callejeando por el Planeta

Y estas son las excursiones que hemos hecho por nuestra tierra:

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Qué nos deparará el 2018? Pues seguramente seguiremos unos meses más en el dique viajero y salvo los 10 días que pasaremos en Escocia en mayo, lo demás es toda una incógnita. No sabemos si será el único viaje del año o si habrá otros. De haberloS, está claro que tendremos que renunciar a los que teníamos en mente por Asia y América y quedarnos en Europa.

Luismi tiene muchas ganas de un Praga, Viena, Brastilava y Budapest y a mí me apetecen muchos las Repúblicas Bálticas, sea como sea, aquí seguiremos intentando contaros todos los viajes y escapadas que hagamos, ya que en febrero del 2018, cumpliremos 9 años con este pequeño blog y alguno que otro más en la blogosfera y deambulando juntos.

FELIZ AÑO, VIAJEROS!! GRACIAS INFINITAS POR ESTAR SIEMPRE AL OTRO LADO DE LA PANTALLA. QUE VUESTROS SUEÑOS SE HAGAN REALIDAD!! XO XO
El primer día de nuestro Eslovenia en 4 días estuvo muy bien aprovechado, ya que visitamos tres de los puntos de interés que nadie debería perderse en un viaje por este bello país y eso que el día anterior había dejado el listón alto, ya que lo pasamos en Venecia.

 Este primer día en Eslovenia lo aprovechamos para conocer las cuevas de Skocjan (de las que no se pueden tomar fotos), las cuevas de Postojna y el castillo de Predjama; estas dos últimas visitas están muy cerca la una de la otra y hasta es posible comprar la entrada de manera conjunta.

 Es una lástima que en las cuevas de Skocjan no se permitan las fotos (todas las imágenes de cuevas de este post pertenecen a las Cuevas de Postojna), porque es un lugar tremendamente espectacular y que por más que intentemos describir con palabras, éstas no serán suficientes. Os acordáis de aquella escena de El señor de los Anillos en donde Gandalf, desde un puente, decía algo así como "tú no pasarás!"; pues ese puente bien podría haber sido el Puente Cerkevnik, en el interior de las cueva, a unos 45 metros del río subterráneo y a unos cuantos del techo de la cueva. 

Las cuevas de Skocjan son Patrimonio de la Humanidad y la visita más común es la que dura un par de horas y se realiza de manera guiada. El punto de encuentro está cerca de las taquillas y se camina durante unos 10 minutos hasta dar con la entrada principal de la cueva. Se accede a ella por un túnel construido en 1933. Durante la visita se pasa por varias salas: la cueva Silenciosa (con el Paraíso, el Calvario y el Gran Salón de 120 m de ancho y 30 m de alto), la Cueva de los Susurros con paredes de 100 m de alto y la Cueva Tominc. Después de salir de las cuevas, puedes volver dando un pequeño paseo o en funicular. Cerca de donde te deja el funicular, tienes un par de miradores.

 De allí nos fuimos a las Cuevas de Postojna, totalmente masificadas. En el recinto te encontrarás con varios restaurantes, algunas tiendas y hasta un gran hotel. El precio de la entrada (el parking se paga aparte) va acorde con todo esto. 
 Las cuevas de Postojna son mucho más conocidas y visitadas que las de Skocjan. Si en las primeras que visitamos destacaba la altura de sus salas, en estas lo hace las diversas formaciones que encontramos. Fue en 1818 cuando se abrieron al público y desde entonces ha recibido más de 36 millones de visitas. En un día de agosto puede haber hasta 6.000 personas!!!

Todas las salas son espectaculares, hay una parte del trayecto que se hace en tren (unos 3,5 km) y el resto a pie (1,5 km). Cuando vas en esta especie de tren descapotable pasas por una espectacular sala a la que no nos dió tiempo de fotografiar. Es ESPECTACULAR, iluminada con unas grandes arañas, te deja sin palabras.

El tren te lleva hasta la Gran Montaña, y aquí comienza la parte guiada a pie. Desde la caverna Gora Velika y tras cruzar el pequeño puente construido por los prisioneros rusos en 1916, se lleva a las Cuevas Preciosas con estalactitas y estalagmitas de 2 millones de años; luego vienen la Cueva Negra  la Cueva Pivka y la Sala de Invierno. La visita acaba en la Sala de Conciertos, con una capacidad de 10.000 espectadores. Antes de terminar la visita, podemos intentar divisar al Proteus anguinus (Proteo), una especie de salamandra ciega que vive en la oscuridad y puede vivir hasta un siglo, pudiendo estar hasta una década sin comer.
 Y la última visita del día y no por ello menos espectacular sería el castillo de Predjama.

El castillo de Predjama llama poderosamente la atención por su ubicación, encajado en una roca en la que hay una cueva, hogar del primer castillo. El castillo de Predjama tiene 4 plantas construidas a partir de principios del s. XIII, aunque la mayoría de lo que se ve hoy en día data del s. XVI. Vale la pena pillar la audioguía para enterarte de lo que allí pasó, sobre todo la azarosa vida de Erasmo, una especie de Robin Hood esloveno del s. XV y del que podemos aprender más si visitamos también el castillo de Liubliana, en donde estuvo preso.


El castillo de Predjama sufrió un asedio en el s. XV, pero al contar con un pasadizo que llevaba hasta un pueblo cercano no tenían problema en conseguir víveres y hasta se atrevían a tirárselos a sus atacantes. Toda una batalla psicológica, eh? ;-) Parece que hay rutas de espeología a través de estos pasadizos, aunque nosotros ni lo sabíamos ni lo habíamos hecho, ya que los sitios estrechos y bajos no están hechos para mí.



No os olvidéis de tocar la campana mientras pedís vuestro deseo, quizás se cumpla!!




Y hasta aquí llegaba nuestro primer día en Eslovenia. Bien aprovechado, no? Por cierto, "jama" significa cueva, por lo que el nombre vendría a significar "castillo en una cueva".