Ordes es una pequeña población entre A Coruña y Santiago, paso también del Camino de Santiago en sus últimos km. Puede que allí no encuentres monumentos arqueológicos o edificios arquitectónicamente llamativos, pero sí que encontrarás decenas de murales en sus fachadas.


Puede que la obra más representativa sea "A greleira de 50 pés". Esta señora tan maja que veis en la foto superior y que representa a muchísimas mujeres de la zona que a pie de la carretera nacional venden sus grelos.
Este "fenómeno" surgió hace 11 años, en 2007 para revitalizar un pueblo en el que el feísmo empezaba a ser el protagonista.

Desde entonces, cada año, en agosto, varios artistas locales, nacionales e internacionales se dan cita para pintar sus obra a lo grande. Algunas veces, éstas permanecen varios años hasta que la pintura se va desgastando y otras son bastante efímeras como algunas de este año que estuvieron únicamente unos días.


La idea surgió de Mutante Creativo y la Asociación Cultivarte, grandes aficionados del arte urbano y este festival anual se llamó "DesOrdes Creativas". Durante una semana de agosto hay visitas guiadas, talleres, master class y música en vivo.




Aunque he intentado buscar más información para documentar este artículo, lo cierto es que es  realmente complicado localizar los autores y los nombres de todos los murales. La información que hay al respecto se encuentra en el Facebook de Mutante creativo y en el blog del certamen.



Varios de estes murales están en la propia nacional, que es la calle principal de Ordes, ida y vuelta desde el primero al último hay unos 3,5 km. Después para ver el resto, cogimos el coche y empezamos a callejear porque no sabíamos dónde estaban situados y lo hay por todas partes!! 


En la zona de la piscina municipal hay varios, al igual que en el Instituto (casi en las afueras).



Dos de nuestros favoritos son de este año, "A Costureira. Fiando a Revolución" de Lidia Cao y "Déixao pasar" de Animalito Land. Para ver esta maravillosa costurera, podéis caminar por la nacional o ir en coche. Desde el centro hasta aquí, el lugar de Casillas, hay un kilómetro escaso.

Este mapa con todos los murales localizados puedes encontrarlo en la web de los organizadores y si quieres aprovechar el día por Ordes, hemos realizado hace relativamente poco una ruta de senderismo en el ayuntamiento que se llama Roteiro de San Paio e Outeiro.


Como os decíamos en otros artículos sobre Escocia, la próxima vez que me pierda por estos lares, podéis encontrarme en Glen Coe o en la Isla de Skye.

La isla de Skye es una de las más visitadas por estar cerca de otros destinos escoceses, por sus maravillosos paisajes y por su facilidad para llegar a ella (bien en ferry desde Mallaig hasta Armadale, bien a través de un puente, el Skye Bridge desde Kyle of Lochalsh, que fue la opción que nosotros escogimos tanto para entrar como para salir).
EL pueblo en donde puedes encontrar más servicios es Portree. Nosotros nos alojamos en unos apartamentos que  hicieron que nos sintiésemos como en casa. Sobre todo porque la primera salida acabó en desastre al estar cayendo el diluvio universal y por hacer 6º. Por lo que nos volvimos corriendo al apartamento con un par de chocolates calientes con nubes y nos conformarmos (malamente) viendo toda la mañana series en el móvil. Si os interesa se llaman 4A o 4B Wentworth Street Apartament. Además, a pesar de que el desayuno no estaba incluido, el anfitrión nos dejó café, cacao, leche, azúcar, pan de molde, barritas de cereales, mermelada, nutella y alguna cosilla más.



Pues sí, madrugamos con ganas de disfrutar de la isla todo lo que pudiésemos. Salimos del apartamento y hacía un frío que pelaba y lloviznaba, pero íbamos con la convicción de que nada nos detendría. Como llevábamos plumíferos ultraligeros que no soportan bien el agua, decidimos ir primero a una tienda deportiva y comprarnos unos impermeables, ya que teníamos por delante un par de rutas de senderismo de 2 horitas cada una. Pertrechados ya para la dura climatología de Skye, nos dirigimos a la primera parada del día: The Old man of Storr (57.497641, -6.159228). Por el camino, la niebla estaba cada vez más baja y empezaba a llover a mares. No pasa nada, nos dijimos, sabíamos que podría ocurrir, el tiempo no nos va a parar!! JA!
The Old man no se veía debido a la niebla y no creíamos que con ese tiempo valiesen la pena 2 horas de caminata. Siguiente destino, Kilt Rock View (57.610901, -6.172913). Salimos del coche, el aire nos azota en la cara, se me cae el impermeable en un charco con aceite, no pasa nada, ya lo lavaré en el apartamento, vamos a sacar unas fotos. La lluvia nos daba en la cara, teníamos las manos congeladas. Nos metemos en el coche corriendo. Venga, va, que esto no nos detenga. Yo no quiero perder ni un minuto, vamos viendo lo que se pueda y cuando la climatología mejore volvemos a verlo con más calma. Luismi que ni de coña, que con este tiempo ni disfrutamos ni nada, yo con un disgusto del copón, pero sabiendo que tiene más razón que un santo. Nos volvemos a Portree, pero ya que hemos perdido la mañana, vamos a endulzarnos con chocolate caliente repleto de nubes.
El mirador de Kilt Rock debe su nombre a las columnas verticales que lo componen y que podrían tener cierta similitud con los pliegues de la famosa falda escocesa.
Llega el mediodía y yo que ya no aguanto más recluida en el apartamento, me voy a ver Skye. Lo bueno es que en mayo anochece más tarde las 10 de la noche y amanece a las 5. Son las 4 de la tarde y la temperatura sigue igual, 6º, pero parece que llueve con menos intensidad.
Pasamos, de nuevo, por The Old man of Storr, pero seguimos nuestro camino hacia Quiraing (57.628251, -6.290912)




Y llegamos a uno de los paisajes más bonitos que he visto en mi vida. Como sigue lloviendo, descartamos hacer la ruta completa, pero sí que nos adentramos un poquito en ella para enamorarnos a cada paso de las panorámicas que nos ofrece. Montañas y lagos por todas partes y, al fondo, el océano.







Al igual que The old man o Kilt Rock, Quiraing también se encuentra en la península de Trotternish, cerca de Portree, por lo que son visitas que se pueden hacer perfectamente en un día, aún teniendo en cuenta las 4 horas de caminata que realizaríamos en ellos.







Nos cuesta dejar atrás tanta belleza sin haber podido cumplir los planes que teníamos, nos paramos a cada segundo para disfrutar del paisaje, de las ovejitas sueltas que andan pastando (cuidado con los padres, que en cuanto te acercas a los bebés te miran mal y te dan un toque de atención), de la gente que se detiene con trípodes enormes a fotografiar cada milímetro, pero creemos que todavía podemos exprimir un poquito más la tarde.


Y llegamos a la última parada del día, Fairy Glen (57.583940, -6.327054), el Valle de las Hadas.  Este valle se encuentra en un camino que no tiene salida, pero tranquilos que hay donde dar la vuelta y es fácil acceder a él desde Uig.


Habíamos leído que una excursión por el valle nos llevaría algo más de 1h 30 min y que si continuábamos un poco más encontraríamos unas cascadas. La tarde ya estaba bastante avanzada, así que descartamos esta opción, lamentándonos por la mala suerte que tuvimos por no haber podido aprovechar la mañana y realizar todas las rutas que llevábamos en mente.

Desde Uig salen los ferries hacia las Islas Hébridas exteriores. Recordemos que Skye es la isla más grande de las Hébridas interiores.





Volvemos al apartamento y aunque al día siguiente teníamos pensando salir directamente hacia Glen Coe y, posteriormente, hacia Glasgow, decidimos que madrugaremos todavía más y que, por lo menos, alcanzaríamos lo más alto de The Old Man of Storr.

Y así fue, bendito el horario de Esocia a partir de mayo que tiene horas de luz que hace que aproveches bien los días. Ese día no tenía nada que ver con el anterior. A las 8 de la mañana hacía frío, pero no tanto y ni gota de lluvia, aunque sí un poquito de niebla.


El camino no es tan exigente como habíamos leído, lo que pasa es que al irse acercando al "viejo hombre" se bifurca tantas veces que no sabes cuál es el correcto. Hay una imagen que veréis mucho en internet y es desde una piedra que encontraréis subiendo a la derecha, que es un poquito más alta que el Old Man (aunque creo que puede ser un tema de perspectivas). Desde allí parece que estemos en otro planeta, no en vano aquí se rodaron algunas escenas de la saga de Alien.




Este es el único cartel que vimos en donde advertían del peligro y lo curioso fue que llegamos a él desde su parte posterior, por lo que caminamos un buen rato por la "zona peligrosa".



Tras cumplir, por lo menos, la subida a The Old Man, empezábamos a despedirnos de la preciosa isla de Skye. Dejaremos para otra ocasión la península de Duririnish, con el famoso Faro de Neist Point (57.429745, -6.7785958), al que tantas ganas tenía de ir. Si vosotros podéis acercaros, sabed que desde el parking al faro hay una hora aproximadamente entre ir y volver. También nos quedaron sin ver las Fairy Pools (57.250508, -6.272537), unas piscinas de agua cristalina  y que se encuentran a algo más de 30 min al sur de Portree. Desde donde aparcas hasta la primera piscina hay unos 20 min a pie.
A lo largo y ancho de Skye os encontraréis con multitud de cascadas, esta fue la última que vimos antes de salir de la isla, en las proximidades de Sligachan. En la foto inferior podéis ver el Sligachan Old Bridge con las montañas Cuillin al fondo.
Como veis, ver Skye en dos días es posible, sobre todo si la climatología os lo permite. Nosotros, al disponer únicamente de dos días quisimos disfrutar al máximo de su naturaleza, pero también encontraréis museos, castillos o destilerías en los que disfrutar de vuestras vacaciones.