lunes, 21 de julio de 2014

Senderismo en Lugo: de Barbadelo a Mercadoiro

Como muchos de vosotros sabréis, desde hace unos meses, formamos parte de la Asociación de Bloggers de Viajes de Galicia, la #GaliciaTB.

Intentamos hacer actividades trimestrales un poco más lúdicas que las Asambleas y en la primera actividad formamos parte del Taller de Iniciación al Camino de Santiago que organizaron nuestros compañeros de Woman to Santiago, Noelia y Juanan.

Es un tramo entre los albergues de Barbadelo (cerca de Sarria) y y Mercadoiro (cerca de Portomarín), de unos 12 km de longitud y accesible para todos los públicos.

Al ser una ruta lineal, dejamos un coche en el punto de partida y otro en el de salida. Nuestros compis de coche fueron Miguel de Planeta Tour, Millán de Congelando Historias y  Miki de DeMiku.

El albergue de Mercadoiro nos enamoró a primera hora de la mañana, un remanso de tranquilidad al que volveríamos por la tarde después de terminar la ruta.


 Después de organizar el tema de los coches nos dirigimos hacia el punto de salida, el albergue de Barbadelo.
 Allí conocimos al resto de integrantes del taller que nos acompañarían durante el resto del día.
 A lo largo del camino nos encontramos con varias referencias a la famosa mascota del Camino, Peregrin.





 Estando en el rural gallego no podían faltan las ovejas, ni las vacas. Y hasta tuvimos la oportunidad de ver a unas cabritas recién nacidas. Hacía cuestión de minutos de su nacimiento!!



 A la hora de la comida, Noelia y Juanan nos habían buscado una "carballeira" estupenda en la que los bocatas sabían a gloria.

 También nos encontramos con estampas de lo más curiosas, como esta especie de altar improvisado con los objetos más variados de los peregrinos que por allí pasaron: plantillas de calzado, tickets, ropa, poemas, monedas.....
 Tras descansar un rato en el albergue de Mercadoiro, decidimos acercarnos a Portomarín.

Esta villa fue declarada Conjunto Histórico Artístico en 1946. En ella podemos encontrar restos de castros y romanos.

Tiene una peculiaridad y es que el antiguo Portomarín descansa bajo las aguas del embalse de Belesar desde finales de los 50 y principios de los 60. Algunos de sus monumentos más importantes fueron trasladados piedra a piedra hasta su ubicación original.
 Este es el caso de la iglesia de San Nicolás, construida entre los siglos XII y XIII, de estilo románico, la iglesia de San Pedro o los pazos de Berbetoros y el Marqués de Paredes.





Un día divertido y muy ameno que nos acabó de contagiar el espíritu del Camino. Hacía mucho tiempo que queríamos hacerlo desde Ferrol, el Camino Inglés, que pasa por cerca de los lugares en los que hemos crecido y creo que este fue el empuje definitivo.

Quien sabe? Quizás pronto nos encontremos en el Camino ;-)

Aquí os dejamos el enlace del artículo publicado en la web de GaliciaTB

viernes, 18 de julio de 2014

Comer en Coruña: Il Milenio

Hacía varios años que no visitábamos Il Milenio y aunque la primera vez nos había dejado buen sabor de boca, en esta ocasión, nos dejó un poco indiferentes. La comida no estaba especialmente buena y los postres (por lo menos la mayoría) no eran caseros. No hay nada peor que te sirvan una tarta de queso de la compra.

Para empezar pedimos al centro un provolone al horno con berenjenas (8,20 €)

 Los platos principales fueron dos pizzas, una tropical y una calabrese con chorizo picante (8,90 €)...

 Unos tagliatelle al pesto (8,70 €)...
 y unos penne arrabiatta (8,70 €)
 Los postres fueron lo que menos nos gustaron, se salvó únicamente el flan (3,70 €)
 La tarta de queso "no casera" (4,20 €)
 Tarta de chocolate (4,20 €)
 y, por último, la mousse de limón (3,50 €)
 El precio por un entrante, 2 cervezas, 3 refrescos, 2 raciones de pan, 4 platos y 4 postres fue de 69,50 €.

Ya que no habíamos tomado el café, nos acercamos a la Tetería de Los Rosales, en dónde siempre puedes tomar un rico té ;-)



lunes, 14 de julio de 2014

Hotel AC Ponferrada (León)

En noviembre pasamos un finde en Las Médulas y el Valle del Silencio y nos decidimos por este hotel: el AC Hotel Ponferrada.

Ponferrada se recorre a pie fácilmente y este hotel, aunque no está en el centro, está muy bien localizado para visitar la ciudad.

 Además, en la zona, suele haber sitio para aparcar sin problemas.

Recuerdo que la cama y la almohada eran bastante cómodas, nada que ver con muchos hoteles.

La cama, además, era grande y también disponíamos de mini bar, secador y varios amenities que te facilitan la estancia.





El desayuno buffet estuvo bien. Decir que tuvimos que bajar dos veces para desayunar, ya que la primera vez nos coincidió con un grupo y no había ni un solo hueco libre. Menos mal que no teníamos mucha prisa y pudimos esperar. Habría sido una pena tener que perder el dinero del desayuno por no disponer de sitio pra sentarnos.








Fiambre, fruta, zumo, distintos tipos de panes, fiambre, cereales, bollería...en fin, todo lo que te pueda apetecer para desayunar, allí lo tenían. Eso sí, como es habitual, el zumo de naranja no era natural.

En la recepción tienen una pequeña "tienda" con algunos snacks y bebidas y productos básicos de higiene personal.

Un hotel con una excelente relación calidad-precio y muy cerca del casco histórico. Recomendado!