La Ruta del Agua de Guitiriz se encuentra en la provincia de Lugo y si decidís hacerla entera, tenéis que saber que son casi 20 km lineales, desde el Balneario de Pardiñas, actualmente cerrado ,(43.190108, -7.923056) hasta la Fuente da Fala y la capilla de Santo Alberte (43.171446, -7.793971).


Lo que os vamos a contar nosotros hoy aquí es un tramo que va desde la capilla y la fuente hasta el pueblo de Parga, en donde hay un área recreativa donde descansar y comer, o incluso comer en el bar que hay al lado del río y por el que pasa la ruta.


De hecho, os vamos a contar una ruta alternativa que "descubrimos" al equivocarnos nada más empezar. Vimos la "Fonte da Fala" y la "Capela de Santo Alberte", pero en vez de continuar por la ribera del río, que es por donde discurre la Ruta da Auga de Guitiriz, escogimos un sendero que hay al lado del "cruceiro".




La verdad es que no nos salió nada mal la equivocación porque el sendero pasa entre bosques y prados hasta llegar a este hórreo y esta aldea. Justo en este punto llegamos a una encrucijada con un camino ya asfaltado que debemos coger a la derecha y continuar todo recto hasta llegar a Parga.



Tras comer en el área recreativa y tomar un colacao calentito en el bar que os decíamos más arriba, retomamos a la ruta original y ya no abandonamos la ribera del río Parga hasta que lleguemos al punto de partida.


Siguiendo el sendero nos encontramos con la "Fonte de Valdobín", construida en 1950 y a la que se le atribuye un poder curativo (dolencias de hígado y riñón, afecciones de la piel y trastornos digestivos). 

En 2002, por iniciativa de los vecinos se cubrió con esta especie de templete que veis en la foto de arriba y se acondicionó una pequeña área recreativa (otro buen sitio para comer y descansar).





Desde la fuente de Valdobín hasta la capilla de San Alberto sólo hay 2 km de distancia.



Junto a esta pequeña capilla gótica hay un puente romano y un "cruceiro" mucho más reciente. Cerca de este punto se encuentra el mirador de Sambreixo, al que nosotros no fuimos, pero desde el que dicen que hay una buena y hermosa panorámica de la zona. Creemos, y esto es únicamente una suposición, que es por el camino de tierra que sube a la izquierda, aunque no hay ninguna indicación al respecto.






La ruta, tal y como la hicimos nosotros (recordad que no la seguimos al pie de la letra) son unos 13 km, que nos llevó 3 h realizar, sin contar las paradas.



Llegamos al castillo de Malbork después de dos noches en Varsovia y dentro del recorrido que hicimos por Polonia en una semana.
 Malbork es una pequeña localidad a unos 60 km de Gdansk, en dónde haríamos noche. La verdad es que es una ciudad que, por lo menos, en temporada baja carece de lugares de interés aparte de su castillo. Por ejemplo, para comer tuvimos serios problemas porque no había nada abierto y el único restaurante de comida rápida que había estaba a reventar. Total, que nos fuimos sin comer.


 Si podéis aparcar en el pueblo, no os lo penséis, no hay una gran distancia al castillo y el parking que está enfrente cuesta 25 PLN. La entrada normal varía dependiendo si es temporada baja o alta y de si entras en las últimas horas de visita, pero los precios oscilan entre los 14 PLN y los 39,50 PLN. No nos preguntéis porqué, pero a nosotros nos cobraron 19 PLN los dos.

 La visita es por libre pero en el ticket va incluida la audioguía que nos encantó. Básicamente por su novedoso sistema de GPS que te geolocaliza en un segundo y se salta el tostón si ve que tú no paras demasiado tiempo en un punto determinado, por lo que la visita se hizo muy amena.
Ya tenían "calefacción centralizada"

 Hay que decir que si únicamente quieres verlo por fuera, no tienes que pagar. El castillo se encuentra en un gran recinto con varios edificios y podrás darle la vuelta casi por completo sin tener que pagar un céntimo. Pero nosotros os recomendamos la visita, por algo será Patrimonio de la Humanidad, no?

Como en la mayor parte de Polonia, la Guerra se encargó de destruirlo todo


Si decides entrar, te encontrarás con varios edificios más: el castillo alto, el castillo medio y el castillo viejo. El complejo entero estaba protegido por tres anillos de murallas defensivas. Hoy en día, es la fortificación más grande de Europa y como te contaba más arriba, es Patrimonio de la Humanidad desde 1997.

Bala de cañón incrustada

Este castillo tiene su origen en el s. XII  de mano de los caballeros teutones y se dice que llegó a albergar a más de 3.000 soldados. Fue también la residencia de los reyes polacos unos siglos más tarde.



La visita al castillo de Malbork puede resultar abrumadora por su gran extensión, repartida en diversas salas, un pequeño museo sobre el ámbar y hasta una iglesia; por eso a veces solemos quedarnos con pequeños detalles que leemos en los paneles informativos o, como en este caso, que oímos gracias a la audioguía.


En uno de los salones (la foto está un poco más arriba) se encuentra incrustada una bala de cañón sobre la chimenea.  En 1410, el castillo de Malbork fue sitiado durante dos largos meses, en una ocasión, mientras los grandes jefes estaban reunidos, un topo colgó una bandera sobre unas de las ventanas. Era la señal para que un cañón disparase una bala justo sobre el pilar que aguantaba la edificación. Como puedes apreciar, la bala o más bien el tirador, no consiguió su objetivo y todavía permanece en el lugar al que fue a parar.


No queremos aburrirte con largos párrafos sobre la historia de este impresionante castillo, pero sí que te recomendamos que te adentres en sus salas, que te cueles en sus cocinas (tengo debilidad por las cocinas de casas antiguas, castillos y palacios) y que pasees por sus jardines. No te defraudará.





Y cuando salgas al exterior, gira a la izquierda y acercate al río, desde allí hay una panorámica de todo el recinto que no te dejará indiferente.

Y así terminaba nuestra visita al castillo de Malbork. Ten en cuenta que la visita se puede alargar unas 2 o 3 horas tranquilamente y que allí no hay mucho que ver. La mejor opción es dormir en Gdansk, una ciudad preciosa de la que te hablaremos en unos días.