Nuestro tren con destino Verona salía a las 9.35 h de la Estación Central de Milán y nos dejaba a las 11.40 en la ciudad de Romeo y Julieta. Durante el trayecto pudimos ver un poquito del lago di Garda, que seguramente veremos más adelante, ya que volvimos tan enamorados de Italia que volveremos en cuanto podamos para ver Padova, el lago, Turín, las Cinque Terre....Puff!! Qué cantidad de sitios que queremos ver!  Por mi novio ya volvíamos en las vacaciones del 2012, pero este año ya hemos estado en mayo y en octubre, así que creo que será mejor dejarlo para más adelante y ver otras cosillas antes.

Nuestro hotel, como todos los de este viaje, se encontraba muy cerca de la Estación de trenes. Dejamos las maletas allí y enseguida empezamos a patear la ciudad. 

Salimos del hotel y nos dirigimos a la Puerta Palio, seguimos por la Stradone Porta Palio y Corso Cavour para visitar el Castelvecchio y su puente, luego cruzamos hacia la Vía Roma para ver la maravillosa Piazza Bra con  la famosa Arena

(Gran anfiteatro, uno de los mayores del mundo romano, tiene 139 metros de largo y 110 de ancho y capacidad para 25.000 espectadores en sus 44 hileras de gradas. Su construcción data de mediados del siglo I. En verano es el escenario de representaciones líricas.

El grandioso y celebérrimo anfiteatro fue construido por los romanos en el siglo I; durante la Edad Media perdió su función de lugar para la celebración de espectáculos y se convirtió en una cantera de materiales de construcción; recientemente ha sido restaurado y destinado a escenario de la ópera lírica. Fuente: wikipedia)

Tuvimos suerte de que no hubiese cola y la visitamos por dentro (6 euros), la verdad es que impresiona y si subes todas las gradas podrás ver unas buenas vistas de la Piazza Bra. Desde allí, continuamos por la Vía Mazzini (llena de tiendas y con muchísimo ambiente) hasta llegar al cruce de la Vía Cappello, en donde visitamos la más famosas de sus casas, la de Julieta, (otros 6 euros). Más tarde volveríamos para poder tocarle el pecho derecho a a su estatua creyendo que traía buena suerte, pero parece ser que es para encontrar un nuevo amor, jajaja (lo siento, amore mio :-p )

Volvimos tras nuestros pasos por la Vía Cappelo hasta llegar a la Piazza delle Erbe, con muchísimos puestos de venta ambulante y muchísima gente. Continuamos por la Piazza dei Signori (en donde se encuentra una estatua a Dante) y paramos a comer en un pequeñito bar muy cerca de la Casa de Romeo antes de ir a verla (sólo se distingue porque hay un cartel que lo indica y porque hay otro en donde hay unos versos de la famosa obra de Shakespeare).

La siguiente parada era el Duomo (que nos decepcionó un poquito) y nos dirigimos hacia él por la Vía Rosa (que luego se convierte en la Vía Garibaldi). El tiempo se nos estaba acabando y empezábamos a estar cansados, así que cruzamos el Ponte di Pietra para ver las ruinas del Teatro Romano y subir al Castel de San Pietro para ver las más hermosas de las panorámicas de Verona (las vistas son increíbles, pero si subís a pie como nosotros, os quedarán unos cuantos escalones por subir)




Castelvecchio


Piazza Bra con la Arena al fondo



Arena


Piazza delle Erbe



Casa de Julieta y balcón 








Las típicas pintadas en los muros de entrada a la Casa de Julieta

En la entrada de la casa de Julieta, intentando salir en la Cuore y llevarme un pequeño premio







El Duomo

Ponte di Pietra de la época romana


Vistas desde el castillo de San Pietro


Cuando empezamos a organizar este viaje, estuvimos varios días dándole vueltas a lo de los lagos, estábamos indecisos entre el lago Como y el di Garda. Escogimos el primero y creo que nos pesó, pero bueno, como tenemos ganas de volver por aquella zona para ver Pádova....igual tenemos suerte y podemos dedicarle unos días a los maravillosos pueblos que habitan su costa.

Para ir a Como desde Milán cogimos un tren en la Stazione Central a Como San Giovanni. Era un Eurostar con destino Zurich (otra idea más para futuros viajes XD). En otro post hablaré de como viajamos en tren por Italia.

Llegamos a Como y desde la estación bajamos al pueblo por el Viale Tokamachi, continuamos por Vía Gallio y llegamos a la preciosa Piazza Volta. Desde allí continuamos hasta la Piazza Cavour y casi enfrente, creo recordar que en el muelle 3, compramos los billetes para visitar Bellagio, podéis obtener más información  y horarios sobre los viajes por el lago en www.navigazionelaghi.it

Llegamos sobre las 12 a la taquilla y nos dijeron que el siguiente barco salía a las 12.30, así que compramos los billetes. Hay que decir que puedes escoger entre el servicio rápido y el lento. La diferencia estriba en la duración y el precio. El rápido es más caro y dura sobre una hora, el lento es más barato y son dos y media. Al no disponer de mucho tiempo decidimos ir en el rápido tanto de ida como de vuelta. Cada viaje cuesta  11,80 euros.  Y para la ida te llevan en autobús (incluído en el precio) hasta el pueblo de Moltrasio desde donde sale el barco.

Llegamos a Bellagio y ya teníamos hambre, así que comimos bastante bien en un pequeño restaurante en unas de las empinadas calles y luego continuamos nuestro paseo. Estuvimos allí un par de horas y creo que son suficientes.

De vuelta a Como, nos dirigimos hacia el funicular para subir a Brunate (sólo hay que continuar recto por la orilla del lago y ya veréis un edificio de madera muy bonito). El viaje de ida y vuelta son 5,10 €. En algún sitio habíamos leído que era un pueblo muy bonito desde el que se podían ver los Alpes. A nosotros no nos dió tiempo a verlo porque decidimos subir al faro dedicado a Alessandro Volta. Es una subida bastante importante de unos 2 km o algo más, por una carretera por la que no pasa casi nadie y con muy pocas casas. Eso nos hizo pensar varias veces que íbamos por el camino equivocado, pero al final llegamos hasta él. Decían que valía la pena el esfuerzo de la caminata, pero la verdad es que no lo vale, por lo menos, a nosotros no nos lo pareció. Es verdad que estábamos muy cansados, que no veíamos a nadie, que estaba atardeciendo y que había niebla, pero no creo que las vistas sean mucho mejores desde el faro que desde el pueblo mismo.

Bajamos y ya era de noche. Nos faltaba sobre una hora para coger el tren de vuelta a Milán, así que nos dirigimos a la plaza del Duomo y desde allí nos dirigimos a la estación viendo las tres puertas de la ciudad.

En la estación de Como nos pasó algo muy curioso. Teníamos reservado asientos en el vagón número 8 del tren, así que cuando llega a la estación empezamos a contar vagones y vemos que sólo hay 7. Fue un momento de pánico, porque no sabíamos si subirnos o no. Así que le pregunto a un viajero que estaba a punto de subir si era el tren con destino Milán y me dice que sí. Nos subimos y buscamos el vagón 8, pero no aparece. Nos encontramos con el revisor y  al preguntarle por nuestros asientos simplemente resopla y nos dice que no hay vagón 8, que nos sentemos donde haya sitio libre. Lo habían perdido por el camino?? jejeje


El lago Como al atardecer

Bellagio


Funicular a Brunate


Duomo de Como


Como

Bellagio







Subida al faro dedicado a Volta en Brunate

Faro Voltiano



Como desde el funicular





Como podéis ver en las fotos, Como y Bellagio son muy bonitos. La pena fue que anocheció enseguida y no pudimos ver el Duomo como se merece. Bellagio es pequeñito y a parte de unas cuantas callejas de piedra empinadas y las vistas al lago no tiene mucho más que ver. El paseo en barco es recomendable, nosotros escogimos Bellagio porque era del que más se oía hablar en los foros, pero quizás hubiese escogido uno más cercano a Como para haber estado más tiempo en el pueblo y haber podido verlo de día, entrar en el duomo.....