Antes cuando llegaba a un hotel y me encontraba con que ofrecían a los clientes la posibilidad de utilizarlos de forma libre y gratis, por una parte se me abría el cielo y, por otra, me entraban todas las dudas del mundo acerca de si debía o no utilizarlos. Con toda la información que hay hoy en día acerca de virus, robo de contraseñas de correos electrónicos o de bancos, etc, me preguntaba cuantos “bichos”  habría deambulando por sus cables.

Ahora, cuando planifico mis viajes suelo mirar si el sitio donde me alojo dispone de ordenadores, para evitar tener que cargar con el portátil, pero, también, antes de eso, me repaso los consejos de buen uso de este tipo de equipos que encontré en una página web brujuleando por Internet.

La web es la de la Oficina de Seguridad del Internauta (www.osi.es) y busca ayudar a los internautas en el uso de forma segura de Internet. Tiene mucha información, perfiles en redes sociales (twitter, facebook y youtube)y, interesante, una sección de útiles gratuitos para proteger los ordenadores y los móviles.


En relación con el uso de estos ordenadores recomiendan cosas como:
-          No hacer transacciones económicas cuando requieran que utilicemos una contraseña, por ejemplo, acceder al banco o hacer la compra de unas entradas. Además, hay que decir siempre que NO a la posibilidad de que el ordenador te guarde el usuario y contraseña, por ejemplo, de tu correo, para evitar que el que llegue detrás pueda acceder a tu información.
-          Utilizar una opción que tienen los navegadores de Internet que se llama InPrivate en el caso de Explorer o Incógnito en Crome, que lo que hace es eliminar cualquier rastro que hayamos dejado en el ordenador, para que nadie sepa qué hemos estado haciendo. De todas formas, nunca hay que dejar abiertas sesiones de nada: correo, redes sociales, explorador de Internet, etc.
-          También nos sugieren la idea de que cambiemos nuestras contraseñas del correo o de las redes sociales por una temporal que utilicemos solo durante las vacaciones. A la vuelta se vuelve a cambiar y así no cabe duda de que nadie ha podido acceder a ella. En este sentido, ya si sois un poco expertos proponen el crear una cuenta secundaria, a la que se redireccionen los correos de la cuenta principal, de tal manera que si en algún momento nos pasa algo con la cuenta secundaria, nunca se verá afectada la principal, que es la que usaríamos en casa.

De todas formas, nunca está de más recordaros, en este sentido que sigáis precauciones básicas como el tener actualizado el antivirus, los programas y el sistema operativo del ordenador y del móvil, que tengáis precaución con lo que contáis en las redes sociales para que no os llevéis un disgusto (como por ejemplo de tal fecha a tal fecha me voy a cual país -> nunca se sabe quién puede leer estas cosas aparte de nuestros amigos), que no hagáis compras a través de Internet si no se trata de una empresa confiable y esas cosas que tanto nos repiten, pero a lo que parece que no acabamos de hacer caso del todo…


Y… daros una vuelta por la página www.osi.es, seguro que encontráis cosas interesantes…
Nos despertamos este tercer día en Francia con un aliciente muy especial, esa misma noche dormiríamos en París. Debido al cambio de planes del día anterior, teníamos medio día para conocer Orleáns, ya que al mediodía queríamos salir para París.

Esta ciudad fue liberada en 1429, durante la Guerra de los Cien Años por Juana de Arco. Precisamente este año se celebra el 600º aniversario de su nacimiento. Unos días antes de nuestra llegada hubo varios festejos en su honor. De haberlo sabido, igual habríamos podido verlos en primera persona :-(

Aparcamos justo debajo de la catedral y al salir casi nos encontramos con la Oficina de Turismo, después de agenciarnos una guía por la que tuvimos que pagar 2 euros y un plano gratuito, empezamos a deambular por sus calles. En las cercanías de la oficina de Turismo pudimos ver el Hotel Groslot (palacete Groslot) y el Hotel de Ville (ayuntamiento). El palacete Groslot fue la sede del ayuntamiento durante la Revolución francesa y en su escalinata se puede ver una de las esculturas de Juana de Arco que hay en la ciudad.

Nos acercamos a la catedral de Sainte Croix y, como suele ser habitual fuera de España, la entrada era gratuita, así que nos decidimos a entrar. Lo que más llama la atención son sus preciosas vidrieras que narran la historia de la heroína de la ciudad. 

Continuamos por la preciosa calle Jeanne d´Arc, abierta en 1925 para unir la catedral con la calle Royale y en el cruce con esta última nos dirigimos a la Place du Martroi, la principal de la ciudad y con una estatua ecuestre de Juana de Arco.

Pasamos por delante, sin entrar, de la Casa de Juana de Arco durante el sitio de la ciudad por los ingleses de abril a mayo de 1429. En 1940 un incendio destruyó por completo el barrio y esta casa (que ya había sido modificada por la construcción de un convento y en 1929 fue retranqueada 2,50 metros y elevada). Así que lo que podemos ver a día de hoy es una copia, de 1961, de  la casa en su ubicación real, una reproducción de la casa de 1909 a escala reducida.






Hotel Groslot

















Place du Martroi


Casa de Juana de Arco











De allí paseamos por su casco antiguo y tras una breve pausa a la orilla del río, decidimos coger el coche y acercarnos a Yevre le Chatel. Nunca habíamos oído hablar de este pueblo, pero habíamos acabado antes de lo previsto en Orleans y al consultar nuestra guía, nos hablaba de unos de los pueblos más bonitos de Francia y que estaba a 45 km, sin apenas desviarnos de nuestra ruta a París. Es un pueblo medieval con un par de iglesias, un castillo y 4 casas. No es que no sea bonito, pero creo que el título de los más bonitos de Francia le queda un poco grande, sobre todo porque en las fotos podéis ver TODO lo que tiene este pueblo, creo que no me dejé ninguna casa sin fotografíar, así que juzgad vosotros mismos :-)
















Plano facilitado en la Oficina de Turismo


Nuestra siguiente parada.......PARÍS!!!