He meditado mucho el publicar este post, porque ha sido una de las peores, si no la peor, experiencia hotelera que hemos tenido nunca. Todavía nos faltan muchos viajes por hacer y a pesar de que sólo llevamos viajando 5 años, ya hemos estado en más de 50 hoteles. Y salvo alguna excepción, siempre hemos venido contentos de nuestras estancias, puede que algunos tendrían que estar más insonorizados o haber cambiado sus colchones hace años, pero jamás nos encontramos con uno en el que no hubiera nada positivo que resaltar.

Ha sido una mala experiencia en todos los aspectos, tanto en la reserva, como en la estancia y, por supuesto, en el trato recibido. Hubo momentos en lo que me sentí ofendida, llegaron a tratarnos de mentirosos y por parte de la empresa no sólo nos mintieron sino que no cumplieron con muchas de las cosas prometidas.

Como os decía en el post anterior, encontramos el Hotel Rural Cela a través de una de las numerosas webs que promueven descuentos. La oferta estaba bastante bien, 2 noches de alojamiento con desayuno buffet y numerosos extras en una zona de Asturias (Somiedo) a la que teníamos muchas ganas, era la excusa perfecta.

Si alguna vez habéis usado el servicio de estas webs, ya sabréis que una vez adquirido el bono, tienes un tiempo bastante limitado para su consumición.  Con el bono en nuestras manos, llamamos para reservar con dos meses de antelación a la fecha que queríamos y sorpresa! el hotel estaba lleno. Durante algunas semanas intentamos reservar en esas fechas, ya que nos habían dicho que solía haber cancelaciones y que nos llamarían cuando surgiera alguna, pero la llamada nunca llegó. Hasta que en una de estas llamadas, y ante la prisa por no perder nuestro dinero, nos comentaron que "daba igual" la fecha de caducidad del bono, que no tendríamos problemas aunque lo dejaramos para más adelante. Así lo hicimos, le preguntamos cuándo era el primer fin de semana que tenían libre y reservamos, a pesar de que no era una fecha muy buena para nosotros. En esta conversación nos piden que les envíemos el bono por correo y que nos esperan en la fecha señalada. Ya estaba reservado y nos despreocupamos durante las siguientes semanas.

Estaba llegando el día del viaje y tres días antes nos llama el "gerente" para decirnos que aunque aparecía una reserva a nuestro nombre, esa reserva no era válida porque el hotel estaba completo. Alguien lo entiende? Nosotros no. Tenemos reserva, pero no la tenemos.

Le comenté que había hablado con una persona varias veces y que la reserva estaba hecha, a lo que me contestó que el gerente era él y que no tenía ninguna constancia. Le reenvié el email en donde figuraba la fecha y me contestó que no era un email de confirmación. Me enfadé muchísimo y mi enfado iba a mayores. 

Qué coincidencia, si no había hablado con nadie del hotel, que el email fuera enviado un día a las 21 horas y al día siguiente a primera hora apareciera como "consumido" en la web. Me estaban tomando el pelo? Me trataron con prepotencia, poco menos que me llamaron mentirosa y me "hicieron el favor" de ofrecerme alojamiento en unos apartamentos que estaban cerca del hotel en cuestión.

Aunque nuestro enfado era mayúsculo y nos sentíamos ofendidos y poco menos que vapuleados, no queríamos perder nuestro dinero ni mucho menos un fin de semana en Asturias con el que habíamos soñado durante varios meses, así que allá nos fuimos.

Aparte de no cumplir con los extras prometidos en la oferta (botella de vino, bombones, entradas de museos......), una vez allí nos siguieron tratando con la misma prepotencia que habían mostrado por teléfono.

Los apartamentos estaban sucios, encontramos muchísimos pelos tirados y muchísimo polvo (en las esquinas, en cestos de mimbres.....), en el baño no nos dejaron ni una pastilla de jabón y no pasaron ninguno  de los días a limpiar, ni siquiera nos pusieron toallas limpias. Y eso que en los folletos publicitarios que había allí mismo ponía bien claro "limpieza diaria" y aunque no fuera un servicio de los apartamentos, no creéis que deberían haber pasado a limpiar al obligarnos a quedarnos allí y no en el hotel?

Eso no fue lo peor. El baño se inundaba cada vez que nos duchábamos por lo que tuvimos que usar la alfombra y alguna toalla para secar el suelo, pensando que al día siguiente nos pondrían toallas limpias, por lo que el último día tuvimos que racionar las toallas.

En fin, una experiencia inolvidable y no precisamente por el grato recuerdo que guardamos. Un hotel al que nunca volveré ni jamás recomendaré.












Unos meses antes de este viaje y echándole un vistazo a una de las numerosas webs que te ofrecen descuentos en hoteles, ropa, ocio.......encontramos un hotel en Belmonte de Miranda que estaba bastante bien de precio y, además, muy cerca del Parque Natural de Somiedo, al que nunca habíamos ido.

Entre la buena oferta y que para ir a Asturias no hace falta que nos convenzan mucho, allá nos fuimos. Del hotel os hablaré en el siguiente post, pero ya os puedo adelantar que fue una de las peores experiencias hoteleras que tuvimos nunca y eso que en internet lo ponían bastante bien.

El viernes llegamos para dormir, así que se puede decir que no cuenta en este viaje, pero el sábado nos levantamos temprano para montar a caballo en Valle de Lago. A pesar de que el tiempo en Belmonte era bueno, incluso en Pola de Somiedo, cuando llegamos a Valle de Lago nos encontramos con lluvia y niebla. Tras hablarlo con los monitores, decidimos aplazarlo hasta el día siguiente. Esta actividad iba incluida en la promoción, pero si vais por libre, el precio por un paseo de una hora en el Parque Natural es de 10 euros.

No queríamos alejarnos mucho de la zona por si el tiempo cambiaba y podíamos montar por la tarde, así que bajamos de nuevo hasta Pola y nos dirigimos hacia el Puerto de Somiedo para ver la Braña de la Peral. Para los que no sepan lo que es una braña, es un conjunto de casas ancestrales en donde vivían los pastores. Se distinguen por sus tejados, cubiertos con una especie de arbustos que mantenían mucho el calor que desprendía el ganado, guardado en la planta baja de la casa, y muy resistentes a la nieve. 

En la misma braña, se encuentra el Mirador del Príncipe, llamado así porque fue él quien lo inauguró.  Era hora de comer, y puesto que llevábamos la comida, decidimos hacer un "picnic" en un área recreativa que hay en Pola, al lado de la piscina municipal.

Después de comer, decidimos subir de nuevo a Valle del Lago (unos 6 km desde Pola). Había unas nubes muy feas, pero queríamos aprovechar el tiempo y decidimos hacer la ruta a pie que lleva hasta el Lago del Valle. En total, son 12 km (ida y vuelta) que se hace bastante bien, salvo alguna cuesta de poca importancia. Llegados a un punto del recorrido, hay dos opciones: el sendero por el sol o el sendero por la sombra. Como hacía unos 15º, decidimos continuar por el del sol, aunque más tarde nos enteramos que es más bonito el de la sombra.

Después de la caminata estábamos un poco cansados y nos dirigimos, de nuevo, a Belmonte haciendo alguna que otra parada en los miradores. 

El domingo nos levantamos y fuimos, otra vez, a Valle del Lago para hacer la ruta a caballo. Los paisajes son preciosos y la ruta vale mucho la pena. Una vez terminada, nos dirigimos a los tres lagos de Saliencia. Se puede subir en coche hasta el Alto de la Farrapona y desde allí continuar a pie. El primer lago que nos encontramos es el Lago de la Cueva, más o menos a 1 km. Tanto mi novio como yo teníamos algo de agujetas del día anterior y del paseo a caballo, por lo que no continuamos hacia los otros dos.

Como os digo, no continuamos hacia los lagos, pero nos gustó tanto la zona que esperamos volver pronto para terminar la ruta. Se pueden hacer los tres lagos de Saliencia y volver en recorrido circular al Alto de la Farrapona o continuar hasta el Lago del Valle (en total serían 4h30 sólo ida). Los otros dos lagos se llaman Lago de Cerveiriz y Lago de Calabazosa.

Eran ya sobre las 15 h, así que bajamos hacia Saliencia y comimos en el Albergue. Comimos de vicio, muy barato y nos atendieron estupendamente, así que os lo recomiendo si andáis por la zona.

Era hora de volver a casa y si el viernes habíamos ido por la costa, el domingo decidimos hacerlo por León. Dos paisajes muy distintos, pero preciosos los dos.

Por cierto, por falta de tiempo no pudimos hacer más actividades, pero por la zona también se encuentra la Cueva Huerta (en Teverga), en el desfiladero del río Sampedro. Es una cavidad de interés hidrogeológico y biológico, que fue declarada Monumento Natural en 2002 y su colonia de murciélagos de cueva está catalogada de Interés Especial y Comunitario. Hay dos tipos de visita: Pasarela (de 50 minutos de recorrido y apta para la mayoría de las personas) y la de Espeoloturismo, por el cauce del río y de una duración de 2 a 3 horas.

En Proaza se encuentra la Casa del Oso, un centro interpretativo en donde conocer la vida de estos animales. Cerca de Proaza está Villanueva en dónde se encuentra el área recreativa de la Buyera, en donde hay que dejar el coche para acceder a la Senda del Oso. Esta senda fue en su día una vía del tren que servía para trasladar el carbón. Tiene una longitud de 17 km y caminando únicamente los dos primeros, podremos contemplar el cerco con los osos pardos Paca, Tola y Furaco.
Algunos de los paisajes que nos fuimos encontrando














Pola de Somiedo


Ruta al Lago del Valle









Lago del Valle




Belmonte de Miranda

Ruta a caballo por el Parque Natural



Carretera que sube hasta el Alto de la Farrapona









Os dejo el enlace a otra ruta senderística por Asturias, la famosa Ruta del Cares