Seguramente todos habéis pasado alguna vez por el aeropuerto de Barajas, porque vivís en la capital, porque lo usáis para llegar a otros destinos o porque visitáis la ciudad.

En nuestra última estancia en Madrid nos alojamos en el barrio de Barajas, ya que asistiríamos a Fitur y nos parecía la opción más cómoda. Fue entonces cuando nos planteamos cómo llegar al hotel sin tener que pagar los 5 euros de plus que te cobran en el Metro por llegar o salir desde el aeropuerto.

Aunque la primera opción fue precisamente el Metro, cuando nos dimos cuenta de que sólo había una parada desde el aeropuerto y que luego tendríamos que andar 500 metros, empezamos a buscar otras alternativas, también para ahorrarnos el suplemento de los 5 euros, que me parece una barbaridad.

Hay un bus, el número 101, que pasa por todas las terminales y tiene una buena frecuencia, aquí os dejo su recorrido. En Barajas os deja justo en el centro, en la Plaza Hermanos Falcó y Álvarez de Toledo. Si estáis alojados en el Hotel Don Luis, como fue nuestro caso, o en el Ibis que está en la misma calle, os queda bastante cerca.

La otra opción es el taxi, la más cara, pero la que escogimos nosotros el día que llegamos. Por qué? Porque nuestra intención era ir a pie, pero a las 12 de la noche que fue cuando llegamos, había varias puertas de las terminales cerradas y nos pasamos tanto tiempo deambulando por el aeropuerto que se nos hizo demasiado tarde (yo soy bastante miedosa y no me apetecía nada irme a pie sin conocer el lugar) y empezábamos a estar cansados (yo sobre todo). Desde el aeropuerto a la Avenida General (menos de 5 minutos de trayecto en coche), nos valió 11,25 euros. En principio parece caro para dos personas, pero si váis 3 o 4 os sale más barato que el metro y os deja en la puerta del hotel.

La última opción es ir a pie, que es la que hicimos el día que nos volvíamos a casa. Teniendo en cuenta como punto de partida la Avenida General, llegamos a la Plaza de los Hermanos Falcó y Álvarez de Toledo, continuamos por la calle Aries, giramos a la izquierda un poquito más adelante hacia la calle Fraguas y allí veréis un descampado con coches aparcados, al final del terrenos veréis ya un puente peatonal que cruza la carretera y ya empezaréis a ver algunos de los aviones estacionados. De esta manera llegaréis a la terminal 3, justo en donde están los taxis y la parada del bus 101. A nosotros no creo que nos llevara ni 15 minutos andando. Una buena opción para los viajeros low cost :-)







Este día abandonábamos Gijón para dormir ya en Cangas del Narcea, pero teníamos dos visitas que queríamos hacer antes, el Parque del cabo San Lorenzo y la villa romana de Veranes.

El Parque del cabo San Lorenzo se encuentra al final de la playa del mismo nombre, por el paseo que discurre bordeando la playa. Hay muy buenas vistas y hay varios senderos por el que dar un agradable paseo, aunque nosotros no pudimos hacerlo porque hacía muchísimo aire. El mirador tiene forma de proa de barco.





En Gijón hay tres museos arqueológicos, las Termas Romanas de Campo Valdés (que habíamos visitado el día anterior), el Parque Arqueológico -Natural de la Campa Torre (emplazado en un castro del s. VI-V a.c( y la Villa Romana de Veranes, que era nuestra siguiente parada.

Al igual que en las termas, antes de empezar la visita te ponen un vídeo explicativo bastante interesante y que te ayudará a entender un poco mejor lo que verás a continuación.

Una villa romana es una explotación agropecuaria con dos partes diferenciadas: la zona residencial o pars urbana  y la pars rústica. En la primera vive el señor de la villa y en la segunda están los espacios dedicados a la explotación del fundus, que suele concentrar grandes posesiones de tierra formando un latifundio.

La parte visitable en Veranes es la pars urbana, construida en el Bajo Imperio (S.IV d.C) . La mansión continuó en uso hasta el s. V d.C.

La visita a los restos arqueológicos se hace a través de un sendero. Destaca sobre todo el mosaico de la estancia de representación.

En menos de una hora podrás hacerte una idea de la importancia de esta villa y de las diferentes etapas que vivió.








Continuamos hacia Cangas, en donde comimos y descansamos un rato en el hotel, y luego salimos a pasear por el pueblo, eso sí, con el paraguas en mano.

Al día siguiente teníamos planeado acercarnos hasta el Centro de Interpretación de Muniellos y hacer una pequeña ruta de senderismo, pero esos planes tuvieron que cambiarse a la fuerza por la lluvia e, incluso, nieve que caía. Así que visitamos el Centro, lo recorrimos por fuera gracias a un pequeño sendero con varios miradores y de vuelta casa.




Decir también que tuvimos que cambiar sobre la marcha el trayecto de vuelta a casa debido a la nieve. Llegamos a un puerto de montaña donde la nieve ya era bastante importante y no había ni una sola marca de coches en la carretera, por lo que a pesar de retrasarnos bastante la hora estimada de llegada, dimos la vuelta y buscamos otra alternativa.




Quizás este no haya sido el mejor viaje que hemos hecho, sobre todo por la climatología, pero Asturias siempre tiene algo positivo que ofrecerte.

En las próxima entradas os hablaremos de los dos hoteles en los que nos alojamos en Asturias y de un finde en Madrid visitando Fitur y viendo el musical de El Rey León, así como del hotel escogido en Barajas. Y también os explicaremos cómo llegar desde el barrio de Barajas hasta el aeropuerto andando y ahorrando, de esta manera, el caro suplemento del metro, taxi.......


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Pues sí, ya hace casi 4 años que empezamos a contar nuestros viajecitos en este pequeño blog. La idea principal era subir las numerosas fotos que teníamos de nuestros destinos, luego fuimos contando nuestras experiencias y anécdotas a modo de diario de viajes y poco a poco ha ido creciendo, con más contenidos, más datos, y gracias a vosotros, que nos leéis y, sobre todo, nos comentáis, porque....qué es un blog sin comentarios?!

El modo de participar es muy sencillo. Tendréis que adivinar en qué lugar se tomó la foto que os ponemos más abajo. Sé que puede parecer una isla griega, pero os diré que es una foto que está subida hace algún tiempo en este blog y, como sabéis, sólo subimos fotos propias y Grecia, de momento, no está en los lugares visitados. Aunque esperemos que lo esté pronto......

Tendréis de plazo hasta la medianoche del domingo 17 al lunes 18, ya que el lunes próximo publicaremos el ganador. Entre los que acertéis, sortearemos el libro "5000 ideas para viajar" con más de 100 países y un montón de práctica información.

Sólo os pedimos que los que participéis viváis en España, más que nada por los gastos de envío, aunque no descartamos haceros la entrega personalmente, jaja, ya sabéis que cualquier excusa es buena para una escapada/viaje.

Creo que sin recurrir a "trampas" es bastante fácil de adivinar, pero no os preocupéis que si os resulta difícil os iré dando alguna que otra pista en los comentarios de este mismo post.

Así que, a qué esperáis??
Dónde está tomada esta foto?


Si acertáis, podréis ganar este fantástico libro




Artabria se mostró bastante interesada en Estados Unidos, su próximo destino

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Lo reconozco, algo tiene Asturias que nos atrae y acabamos yendo, como mínimo, una vez al año. Da igual la zona escogida, Asturias nunca decepciona.

El viaje que hicimos, al final, fue muy distinto al ideado en un principio. A Nostromo le gusta hacer snowboard y desde que estamos juntos ha intentado varias veces convencerme para que vaya a la nieve con él. Esta vez estaba casi decidida, pero luego me empezó a asustar poniéndome las cosas muy negras y no acabé de dar el paso. Creo que desde ahora ya dejo la nieve como un imposible, me da demasiado miedo caerme y/o romperme algo. No le veo el atractivo a este deporte. Seguramente me estaré perdiendo algo super divertido, pero bueno......

Nos fuimos el jueves por la tarde y llegamos a Gijón de noche, nos alojamos en un hotel de la calle Marqués de San Esteban, a 5 minutos de la famosa escultura con el nombre de la ciudad y de la plaza del Marqués, que posee en su centro la estatua de Don Pelayo, el famoso rey astur y el Palacio de Revillagigedo, que ahora es un centro de exposiciones gratuito. Es un palacio barroco de 1705.




Estábamos cansados y era tarde, así que cenamos en un italiano que estaba pegado al hotel, dimos un pequeño paseo por la Plaza del Marqués, la Plaza Mayor y la playa de San Lorenzo y para cama.

A la mañana siguiente volvimos al puerto deportivo y a la plaza que habíamos visto la noche anterior y empezamos a subir la Cuesta del Cholo hacia el barrio marinero de Cimadevilla. A partir de ese barrio se construyó la ciudad, la mayor parte es peatonal y está lleno de sidrerías (allí llamadas chigres).











En lo más alto se encuentra el Parque del Cerro de Santa Catalina con la famosa escultura de Chillida, el Elogio del Horizonte, aunque he leído y oído numerosas veces el otro nombre con el que lo denominan, el Váter de King Kong. La escultura en sí no es muy bonita, pero si te pones debajo de ella podrás escuchar las olas del mar como nunca antes las habías escuchado, parecían aviones a punto de tomar pista.

Desde allí nos dirigimos a la Playa de San Lorenzo, parándonos un buen rato a ver el mar que pegaba con fuerza. Se nota que somos de la costa y el mar nos hipnotiza. En el paseo marítimo se encuentra la Iglesia de San Pedro, la más emblemática de Gijón, que está situada sobre las termas romanas.  Es una iglesia bastante reciente, ya que aunque fue construida en 1936 tuvo que ser reconstruida después de Guerra Civil, por lo que su estilo va desde el prerrománico, gótico,.....

Nos acercamos a las termas romanas de Campo Valdés, pero estaban con un cole, por lo que tuvimos que hacer tiempo para poder entrar, que aprovechamos dando un paseo. Nos acercamos a la Plaza Mayor, en donde está el Ayuntamiento y numerosos locales de restauración. Está rodeada de los típicos edificios con arcos y soportales. Continuamos por el paseo marítimo, disfrutando de los rayos del Sol y de la precisa playa mientras que los surferos hacían de las suyas sobre las olas.

Aquí nos pasó una de las anécdotas del viaje, ya que se nos acercó una señora bastante mayor y empezó a darnos conversación, contándonos lo bonita que era su ciudad y nos sacó una "foto" para el recuerdo, la playa de San Lorenzo y la Iglesia de San Pedro de fondo, os la adjunto para que la veáis con vuestros propios ojos.

Las termas romanas se ven enseguida, pero son muy recomendables. Empiezas con un pequeño vídeo en donde te cuenta la historia del museo y de las propias termas. Están enfrente de la iglesia de San Pedro y el Palacio Valdés. En las excavaciones también se encontraron pinturas murales, un sarcófago medieval.....La entrada vale 2,40 euros, aunque los domingos es gratuito.

El museo se inauguró en 1995 y el recorrido por los restos arqueológicos se realiza a través de una pasarela que reproduce la circulación interior de las termas  y que permite observar las estancias originales de los baños.  Las termas eran un punto de encuentro para los ciudadanos, a las que acudían después de su jornada laboral. Nos llamó la atención, sobre todo, la manera que tenían de caldear las estancias, a través de unos hornos en el sótano, que a través de unas chimeneas de ladrillo pasaban el calor. Se cree que estas termas datan de entre el siglo I y el primer tercio del siglo II d.C. Está claro que los spas de ahora no distan mucho de sus antecesores, que también disponían de piscinas de agua fría, de agua caliente...........




Continuamos hasta los Jardines y el Paseo de Begoña, una gran calle peatonal llena de bares, cafeterías, restaurantes......y en donde se encuentra el Teatro Jovellanos. Al final de jardín se encuentra la Iglesia neogótica de San Lorenzo y una gran pérgola de azulejo y madera conocida popularmente como Los Patos.


Era hora de comer y descansar un rato para continuar con una tarde un poco más tranquila, ya que cogimos el coche y nos fuimos a un mirador y a la Universidad Laboral.

El mirador al que subimos, en coche, se llama Pico Sol. Prometían vistas de Gijón, Oviedo e incluso de Avilés en días despejados, pero nosotros sólo vimos la primera. Se llega por la carretera vieja a Pola de Siero hasta la Camocha. La carretera es estrecha, sinuosa y en muy mal estado, hay hasta un tramo sin asfaltar. Si tenéis GPS, aquí os dejo las coordenadas: N 43.47073 W 5.65905. Nosotros fuimos por la tarde, aunque leímos que es mejor al atardecer o incluso de noche para ver la ciudad iluminada, pero teniendo en cuenta los accesos, yo me decantaría por esta última opción.



Desde allí nos dirigimos a la Antigua Universidad Laboral, construida entre 1948 y 1957 por el arquitecto Luis Moya Blanco. Se encuentra en frente del Jardín Botánico y se puede ascender en ascensor a la torre por 1,60 €. 












En el siguiente post os hablaremos de otro de los miradores de la ciudad, de la Villa Romana de Veranes y del Parque Natural de Muniellos.


Antes de acabar este post, una mención especial a Víctor de El mundo a tus pies y a María de Callejeando por el mundo, a los que tuvimos ocasión de conocer esa misma noche. Víctor no pudo acompañarnos mucho tiempo, pero fue suficiente para pasar un buen rato delante de una copa de vino y con María y Rubén disfrutamos de una agradable cena. Gracias chicos por hacernos la estancia en Gijón más agradable, fue un placer conoceros.


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