Ingredientes (2 personas):

- 200 gr de arroz
- 200 gr de espinacas
- 90 gr de parmesano
- 1 cebolla francesa
- 1/2 vaso de vino blanco
- 500 ml de caldo de pollo o verduras

Preparación: 

- En una sartén, ponemos a pochar una cebollita francesa con un poco de aceite.
 
- Cuando esté pochada, añadimos 200 gramos de arroz, le damos un par de vueltas hasta que se empape de aceite y añadimos medio vaso de vino blanco
 
- Seguimos con el fuego medio y cuando el vino se empiece a evaporar, vamos añadiendo poco a poco 500 ml de caldo de pollo. Más o menos en 3 veces y nunca añadir más caldo hasta que el anterior no se haya evaporado.
 
- Dar vueltas cada poco tiempo para que no se pegue. Además, cuanto más se revuelva, más cremoso quedará el arroz.
 
- Mientras hacemos este paso, ponemos a hervir en un cazo un poco de agua con sal y 200 gr de espinacas congeladas. Cuando empiece a hervir, dejamos 4-5 minutos, escurrimos y reservamos.
 
- Cuando acabemos con el proceso del arroz y el caldo (habrán pasado unos 25-30 minutos), añadimos las espinacas y los 90 gr de parmesano rallado.
 
- Le damos unas vueltas para que se mezcle bien el arroz, el queso y las espinacas y servimos.

 Nos podría salir una receta más rica si usamos espinacas naturales y/o hacemos nosotros mismos el caldo, pero de esta manera es mucho más fácil y, sobre todo, mucho más rápido.


Otros risottos publicados en Larpeiradas de Artabria:

- Risotto al parmesano
- Risotto de pollo y champiñones
Sevilla es una ciudad a la que siempre había querido ir y más desde que conozco a Luismi que me contaba sus historietas de veraneo en la ciudad, correteando con sus primos y yendo a los cines Alameda en la Alameda de Hércules.

Así que hace un par de años y aprovechando que estaba de cumpleaños, le regalé un fin de semana en la capital andaluza. Estas 5  visitas que os recomendamos a continuación están pensadas por si os falta tiempo, como nos pasó a nosotros.







1.- Visitar la Torre del Oro.

Fue construida en 1221 con carácter defensivo, ya que desde su pie hasta la orilla del río disponía de una cadena que cerraba la entrada al puerto. Hay dos teorías en cuanto a su nombre, puede deberse al revestimiento de azulejos dorados que tuvo o porque servía de almacén para la mercancía que traían los barcos que regresaban de América (esto último está claro que sería mucho después de su construcción).

En la actualidad es un Museo Naval y contiene maquetas, instrumentos de navegación....

 2.- Visitar la Catedral.

Es la catedral gótica cristiana más grande del mundo y fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987 junto al Real Alcázar y el Archivo de Indias.

Sí, está claro que todos o casi todos habríais pensado en visitarla, pero lo que os recomendamos es que lo hagáis a la hora de la misa (aunque no seáis muy católicos), porque vale la pena, y mucho, oír su majestuoso órgano.

3.- Pasear por las inmediaciones de La Giralda de noche

Sí, de día es imprescindible, pero de noche también. La luz que la ilumina le da un halo mágico. La Giralda hoy en día es el campanario de la catedral, pero hace unos cuantos siglos era el alminar de una mezquita. Se le llama Giralda debido al Giraldillo, una escultura de bronce que se encuentra en su parte más alta y que sirve de veleta. Giralda, literalmente, significa "que gira"



4.- Pasear por la impresionante Plaza de España

Sí, para los frikis serán lugar de culto porque algunas de las escenas de Star Trek  Wars se rodaron aquí. A nosotros nos pareció espectacular.






5.- Visitar el Real Alcázar

La Unesco lo recoge como el palacio real en activo más antiguo de Europa y a mi me dejó sin palabras. Unos meses más tarde visité la afamada Alhambra de Granada y puedo deciros, según mi opinión, que el Real Alcázar de Sevilla no tiene nada que envidiarle a los famosos Palacios Nazaríes de la Alhambra.



Si disponéis de más tiempo, en Sevilla no os aburriréis porque hay muchísimas cosas para ver y disfrutar y también dispondréis de una amplia variedad de alojamiento, en HostelBookers, por ejemplo, encontraréis alojamiento bastante económico.
De todas las veces que hemos ido a Madrid, encontrar un hotel que se ajustara a nuestras necesidades no fue tarea fácil. Esta vez, al ser seis personas, la primera opción fue buscar un apartamento, pero los que encontrábamos bien de precio estaban muy alejados de lo que queríamos visitar y tras mucho buscar, encontramos una buena oferta en el Hotel Puerta de Toledo.

Su situación, cerca de la estación de cercanías de Pirámides,  nos permitió llegar desde el aeropuerto en el C-1, que une la T4 de Barajas con el centro de Madrid, y ahorrarnos el plus del metro por entrar y salir del aeropuerto. Además, tampoco estaba lejos para movernos hacia los tres lugares que teníamos pensado visitar: el Bernabeú, Faunia y el zoo.











Reservamos una doble y una cuádruple y su precio fue de 372 euros, a 31 euros por persona y noche con desayuno buffet y wifi.

De la habitación cuádruple no tengo fotos pero se veía que era una suite (un poco antigua, pero suite), tenía bañera hidromasaje, salón y nevera. Lo malo es que los sofás eran sofás cama y ahí es donde tuvieron que dormir dos personas. Eran un tanto viejos y sus muelles estaban un poco tocados, por lo que no fueron tan cómodos como deberían. Nuestra habitación no tenía ni hidromasaje ni nevera.

Ya os comenté en posts anteriores, que nos tocó una ola de calor, con casi 40º y nos echábamos el día fuera. El último día, nuestro avión salía cerca de las 22 h y no nos apetecía mucho subirnos al avión sudados después de todo el día por ahí, así que preguntamos en recepción si podíamos quedarnos con una de las habitaciones unas horas más y nos la dejaron hasta las 20 h por 30 €. De esta manera pudimos acercarnos al hotel a recoger las maletas y darnos una ducha rápida antes de volver a Barajas.

Nuestras camas sí que eran cómodas, aunque las almohadas podían haber sido un poco más gorditas, pero dormimos bastante bien.

El desayuno buffet fue bastante completo, aunque el zumo de naranja, como siempre, de cartón. Lo digo mucho, pero para personas como yo que no podemos desayunar con leche, el zumo de naranja natural nos viene muy bien.

En definitiva, un hotel un poco antiguo (aunque creo que lo están reformando poco a poco), pero bien situado tanto como para llegar desde Barajas como para moverte por el centro y hasta para ir a otros destinos que ya de por sí están un tanto alejados (zoo y Faunia) y con una buena relación calidad-precio.
Terminamos nuestras entradas sobre la Costa Este de Estados Unidos hablándoos del último hotel en el que dormimos, el Rodeway Inn Center City, en Philadelphia.

Sin duda, este fue el peor hotel que escogimos en este viaje. Siguiendo la tónica de alojamientos caros en esta zona del país, nos costó 155 $ sin desayuno pero con wifi gratis.

En este caso decidimos dormir en el centro porque sólo disponíamos de medio día en la ciudad. En este aspecto, el hotel está muy bien situado, cerca del casco histórico y en una confluencia de calles con muchísima oferta de restauración.

El hotel no dispone de parking propio pero tienen concertado uno justo enfrente. Tuvimos que dar varias vueltas a la calle para encontrar la puerta ya que no se veía en ningún sitio el letrero de hotel. La recepción es un poco "rara" ya que es una habitación bastante amplia y minimalista y al fondo de todo se encuentra una mesa con la recepcionista.

Se trata de un edificio antiguo rehabilitado aunque los pasillos son de madera y se hunde un poquito a tu paso, el ascensor da literalmente miedo, la puerta de nuestra habitación no cerraba bien y tuvimos que poner una silla con las maletas encima para evitar que nos entrasen en la habitación, la cama y las almohadas dejaban mucho que desear, las cortinas tenían un agujero enorme y las ventanas no cerraban bien por lo que se veía el exterior a través del hueco que dejaba. En fin, un sitio no  muy recomendable, aunque lo cierto es que está muy bien situado.














Próximamente, haremos un post con una recopilación de nuestro viaje por la Costa Este, con los preparativos, itinerario y el presupuesto. Un presupuesto bastante alto, pero los hoteles fueron carísimos, volamos en helicóptero, alquilamos coche y le hicimos bastantes quilómetros.......
Una de las preguntas qué más nos hacemos cuando estamos preparando un viaje es "cuándo es mejor comprar un billete de avión?".

Hay muchas teorías y aquí os cuento algunas:

Según Airlines Reporting Corporation, para encontrar el mejor precio hay que comprarlo 6 semanas antes, pero otros dicen que es mejor adelantarse un poco y comprarlo 8 semanas antes de partir, por no hablar de los que piensan que es mejor esperar la oferta de último minuto y comprarlo únicamente 2 semanas antes.

Los hay que hasta se atreven a decirnos cuál es el mejor día de la semana para la compra y el elegido es el martes al mediodía, aunque también puedes encontrar buenos precios el lunes por la noche.

Si puedes evitar volar los fines de semana es más probable que encuentres precios más bajos

Tienen los niños tarifas especiales?

Aquí no os puedo hablar de la experiencia propia porque sólo he volado una vez con niños. Las compañías aéreas suelen hablar de tarifas más bajas. Pongamos cómo ejemplo un vuelo a Madrid, comprado con un mes de antelación (un sábado), para volar el viernes y el domingo desde Coruña. Los adultos pagamos un total de 76,05 € (incluyendo los 32,05 € de tasas y los 4,50 € de gastos de servicio) y los niños únicamente 4 € menos, 72,05 €. Estamos hablando de un niño de 8 años, me imagino que para niños más pequeños o incluso bebés, las tarifas bajarán un pelín más.

Para este vuelo concreto A Coruña - Madrid - A Coruña, los precios andaban sobre los 100 euros con Iberia, pero un mes antes hubo una promoción y pudimos comprarlos por 76 euros. Tened en cuenta que desde Coruña no hay empresas low cost y tampoco es que haya mucha oferta de vuelos.
El día antes de volar comprobamos las tarifas que había si los hubiésemos comprado en ese momento y rondaban los 400 €!!

Como muchos de vosotros sabréis, en abril volamos A Coruña-Nueva York - A Coruña, con escala en Madrid. Nuestro vuelo salía el 30 de abril y por lo que habíamos visto los precios andaban sobre los 750 euros, pero a mediados de enero, Iberia sacó una oferta y el 16 de enero los compramos por 448,59 €.

Aquí os dejo una tabla en las que podréis ver los distintos precios desde que los compramos el 16 de enero hasta el 29 de abril, sólo un día antes de partir. Espero que os sirva de ayuda.


 Como podéis ver, el mejor precio (aparte de la promoción de la que os hablábamos) fue entre las 9 y las 12 semanas antes del viaje. A partir de esa fecha, los precios fueron subiendo poquito a poco, aunque unas 5 semanas antes volvieron a bajar.

Y para terminar, una recomendación, hay multitud de webs que os buscan la mejor tarifa. De esta manera podréis encontrar ofertas de vuelos baratos cuando menos os los esperéis.

Otros artículos de opinión de este blog:

- Renuncias a algo para poder viajar?

Si el día anterior habíamos visitado el Santiago Bernabéu, aunque nos habíamos quedado con las ganas de ir a un cine de verano y  visitar la casa del Ratoncito Pérez, este día tocaba ir a Faunia.

Leímos bastante sobre el tema de escoger Faunia o Zoo y la decisión estaba más o menos clara para nosotros. Visitaríamos sólo el zoo, pero cuando el peque se enteró de que había otro lugar lleno de bichos no paró hasta conseguir que lo llevaran. Está claro que son los que mandan!

Se puede ir en coche particular ya que tienen bastante zona de aparcamiento, pero nosotros tuvimos que ir en transporte público. Miramos para desplazarnos en tren de cercanías o en metro y desde nuestro hotel, en Puerta de Toledo, nos convenía más la segunda opción.

Si váis en metro, como nosotros, os tendréis que bajar en Valdebernardo y caminar unos 10-15 minutos. A nosotros nos cogió una ola de calor y no hay mucho sitio para ir por la sombra, así que a la vuelta se les puede hacer un poco duro a los más pequeños. La entrada cuesta 25,95 € y en la página web podéis encontrar alguna oferta. La entrada es cara, pero en relación lo es todavía más la bebida, sabéis cuánto vale una botella de agua? Nada más y nada menos que 3 euros!

Pero claro, en pleno verano, con ola de calor y con niños, no queda más remedio que pagar. Vaya fortuna nos dejamos ese día en agua (aunque en el zoo nos ocurrió más de lo mismo).

Si sois de Madrid podéis llevar una neverita, pero para los que vamos de fin de semana no queda otra alternativa.

Os recomendamos que no os perdáis la exhibición de los leones marinos, aunque para ser justos le hacen un poquito de burla a las focas en su demostración.


Arrastrándose, así es como de desplazan las focas según la demostración de los leones marinos XD







La isla de los lémures está muy bien, al igual que el aviario, aunque lo que más le gustó a mi sobrino (tiene 8 años) fue la sala de los animales nocturnos. Otros animales que podréis ver en Faunia son lémures, pingüinos, walabíes....y hasta una pequeña granja.










Creo que si no tenéis tiempo para visitar Faunia y el zoo, la mejor opción es el zoo. En unos días os hablaremos de este último, pero creo que es más entretenido para toda la familia. En el primero hay animales más "extraños", más difíciles de encontrar.












Disponen también de una pequeña exhibición de dinosaurios.





En definitiva, Madrid tiene bastante oferta para los niños y creo que no tendrán mucho tiempo para aburrirse. Además, al tratarse de una ciudad tan grande, no tendréis problema para encontrar un alojamiento en Madrid que se ajuste a vuestras necesidades.

Para terminar os dejamos un vídeo de algunos de los animales que os podréis encontrar:



Otras entradas relacionadas:

Madrid con niños (I): el Santiago Berbabéu
Oporto con niños: Sea Life y zoo Santo Inácio