Hace unas semanas, recibimos un mensaje que nos hizo especial ilusión. Adela y Raúl de Callejeando por el planeta  volvían de visita. Nuestro punto de encuentro fue, de nuevo, Santiago de Compostela. Después de comer y tomarnos un cafecito, nos preguntábamos cómo aprovechar el resto de la tarde y la respuesta fue el Museo do Pobo Galego. 

La entrada vale 3 €, 1 € la reducida. Su horario es de martes a sábado de 10 a 14 h y de 16 a 20 h y los domingos y festivos de 11 a 14 h. Cierran todos los lunes, el 25 de diciembre y el 1 de enero.

Se encuentra en el convento de Santo Domingo de Bonaval y pegado al Museo de Arte Contemporáneo.



 Consta de entreplanta, planta baja y planta alta y la visita puede hacerse, como mínimo, en una hora u hora y media.

En la planta baja encontraremos la recepción y el punto de información, así como las exposiciones relativas al mar, el campo, los oficios, el libro y la prensa y los oficios urbanos.






En la entreplanta nos encontraremos con la sección de oficios, varios trajes típicos gallegos y un apartado dedicado a la música gallega.

Todas las denominaciones de origen de los vinos gallegos











 En la primera planta, nos encontraremos con exposiciones temporales, una de pintura y las secciones de hábitat y arquitectura y la sociedad gallega: memoria y tradición. En donde juega un papel muy importante la emigración. No habéis oído alguna vez que hay gallegos hasta en la Luna? Pues esto se debe a que la emigración estuvo muy presente y todavía lo sigue estando en nuestras vidas.










 Este museo es una institución privada que se sustenta con ayudas de particulares y entidades públicas y privadas.  Su objetivo es la promoción y la difusión del patrimonio histórico-antropológico, así como de la cultura gallega en todos sus ámbitos.

Comentaros que todas las explicaciones están en gallego, aunque en todas las salas hay textos explicativos en castellano y podéis conseguir una guía en recepción. Esto se debe, como bien dicen desde el museo "una de las señales de identidad del pueblo gallego es la lengua, y para hacerla presente en un museo de objetos, toda la rotulación aparece en gallego. Esperamos que usted sea consciente del papel del idioma como constructor de nuestra realidad y vea la relación con el resto de las lenguas romances".

A nosotros nos pareció una visita muy interesante y nos llamó poderosamente la atención la escalera de caracol que tiene en su interior.  Es la "escalera al cielo", una escalera barroca diseñada por Domingo de Andrade. Con tres rampas totalmente independientes y que conducen a las distintas plantas del museo.

Para acabar nuestra visita, decidimos dar un paseo, cómo no, por el casco antiguo y aunque la catedral estaba en obras en ese momento, siempre nos quedan lugares como la Praza de Praterías, justo al lado de la maravillosa Praza da Quintana.

Hacía mucho tiempo que queríamos probar este restaurante de pasta fresca natural (como ellos mismos se definen), pero los fines de semana siempre estaban a tope. Ahora tienen un local más grande y hemos podido probar su rica comida.

El local está muy bien decorado. Tiene una terraza exterior y luego tiene 3 estancias diferenciadas en el interior.


 En cuanto nos sentamos nos traen unos grisinis con aceite de oliva. Ni el pan ni el servicio están incluidos y cuesta 0,90 euros por persona.


 Decidimos probar uno de los platos de pasta y el escogido fue macarrones con brecol, calabacín, berenjena y setas. Delicioso! (9,90 €)
 Luismi que no se daba decidido por la hamburguesa, encontró una fácil solución en el plato "no puedo elegir". Tres mini hamburguesas distintas acompañadas de una ensalada (10,50 €)
De postre y dado que los platos nos habían dejado suficientemente saciados, nos pedimos una pizzeta con nutella, fresas y plátanos para compartir (5,50 €)


Deciros que nosotros fuimos un día entre semana y aunque era festivo local en la ciudad, no había demasiada gente, pero por lo que tenemos oído suele estar bastante lleno.

El precio total fue de 32 euros, incluyendo el pan y el servicio, 2 refrescos, 2 platos principales y 1 postre para compartir.
Como muchos de vosotros sabréis, desde hace unos meses, formamos parte de la Asociación de Bloggers de Viajes de Galicia, la #GaliciaTB.

Intentamos hacer actividades trimestrales un poco más lúdicas que las Asambleas y en la primera actividad formamos parte del Taller de Iniciación al Camino de Santiago que organizaron nuestros compañeros de Woman to Santiago, Noelia y Juanan.

Es un tramo entre los albergues de Barbadelo (cerca de Sarria) y y Mercadoiro (cerca de Portomarín), de unos 12 km de longitud y accesible para todos los públicos.

Al ser una ruta lineal, dejamos un coche en el punto de partida y otro en el de salida. Nuestros compis de coche fueron Miguel de Planeta Tour, Millán de Congelando Historias y  Miki de DeMiku.

El albergue de Mercadoiro nos enamoró a primera hora de la mañana, un remanso de tranquilidad al que volveríamos por la tarde después de terminar la ruta.


 Después de organizar el tema de los coches nos dirigimos hacia el punto de salida, el albergue de Barbadelo.
 Allí conocimos al resto de integrantes del taller que nos acompañarían durante el resto del día.
 A lo largo del camino nos encontramos con varias referencias a la famosa mascota del Camino, Peregrin.





 Estando en el rural gallego no podían faltan las ovejas, ni las vacas. Y hasta tuvimos la oportunidad de ver a unas cabritas recién nacidas. Hacía cuestión de minutos de su nacimiento!!



 A la hora de la comida, Noelia y Juanan nos habían buscado una "carballeira" estupenda en la que los bocatas sabían a gloria.

 También nos encontramos con estampas de lo más curiosas, como esta especie de altar improvisado con los objetos más variados de los peregrinos que por allí pasaron: plantillas de calzado, tickets, ropa, poemas, monedas.....
 Tras descansar un rato en el albergue de Mercadoiro, decidimos acercarnos a Portomarín.

Esta villa fue declarada Conjunto Histórico Artístico en 1946. En ella podemos encontrar restos de castros y romanos.

Tiene una peculiaridad y es que el antiguo Portomarín descansa bajo las aguas del embalse de Belesar desde finales de los 50 y principios de los 60. Algunos de sus monumentos más importantes fueron trasladados piedra a piedra hasta su ubicación original.
 Este es el caso de la iglesia de San Nicolás, construida entre los siglos XII y XIII, de estilo románico, la iglesia de San Pedro o los pazos de Berbetoros y el Marqués de Paredes.





Un día divertido y muy ameno que nos acabó de contagiar el espíritu del Camino. Hacía mucho tiempo que queríamos hacerlo desde Ferrol, el Camino Inglés, que pasa por cerca de los lugares en los que hemos crecido y creo que este fue el empuje definitivo.

Quien sabe? Quizás pronto nos encontremos en el Camino ;-)

Aquí os dejamos el enlace del artículo publicado en la web de GaliciaTB