Cantabria con niños

Y después de Oporto y Madrid, llegó Cantabria!

No era nuestro destino original para este año, pero resultó ser el que mejor se adaptaba a nosotros en ese momento. La III Edición de Deambulando con Niños se celebró en la bonita Cantabria.

Dos eran los objetivos de este viaje, Cabárceno y el Zoo de Santillana del Mar. Salimos por la mañana de casa y a primera hora de la tarde ya estábamos en Santillana, por lo que aprovechamos para visitar su zoo. Precisamente estos días se cumplieron los 25 años de su mariposario.

Abre todos los días desde las 09.30 h hasta el atardecer y en él nos podemos encontrar el Parque Cuartenario (con la fauna que habitaba hace 14.000 años junto al hombre de Altamira), más de 100 primates (orangutanes, chimpancés, titíes...), un acua-terrario, grandes felinos (tigres blancos, leones asiáticos...), una pequeña granja ,el Jardín de las Mariposas y un Aviario.

Puedo deciros que a mi sobrino de 9 años le encantó. A mi, personalmente, algunos animales me dieron bastante pena por parecerme que no estaban en la mejores condiciones. Además, la entrada me parece un poco cara. Tres adultos y un niño pagamos 70 euros y las mismas personas, al día siguiente, pagamos 90 euros para entrar el Cabárceno. Me parecen caros los dos, pero debido a la enorme diferencia de instalaciones y animales creo que el de Santillana no vale ese dinero.








 
   
  

 


  

Tras la visita al zoo, dimos un pequeño paseo por Santillana del Mar (pronto publicaré un artículo específico), cenamos y al hotel, ya que al día siguiente, nos esperaba el gran Parque de la Naturaleza Cabárceno, en el que ya habíamos estado en el 2008.

Si no habéis estado nunca el Cabárceno, tenéis que saber que el recorrido se hace en tu coche, aunque tienes la opción de ir en un bus con visita guiada que sale cerca del Reptilario. Hay dos entradas, la Norte-Obregón y el Este-Cabárceno. Nosotros entramos por esta última. Deciros que entramos sobre las 11 de la mañana y nos fuimos a las 19 h. No paramos más que un rato para comer, así que os recomiendo que madruguéis y lleguéis cuanto antes, sobre todo si queréis asistir a la demostración de Aves Rapaces y a la de los Leones Marinos. Nosotros vimos la de Ave Rapaces  a las 14.30 h bajo un sol de justicia y la de los leones marinos a las 16:15 h.

Se llena enseguida, así que si no queréis tostaros al sol, llegad pronto y coged sitio debajo de algunas de las sombrillas que hay abiertas, aunque para ver a las aves en todo su esplendor, el mejor sitio es en las gradas.

Por 2 euros, te podrás hacer fotos con algunas de ellas. Mi sobrino se hizo varias! Hasta con un águila de 4 km que no consiguió mantener mucho sobre su brazo. 

Esta exhibición vale mucho la pena y os lo digo yo, que no me gustan especialmente los pajaritos, pero verlos volar y planear con esas inmensas alas y con velocidades que sobrepasan los 200 km/h es, simplemente, impresionante.

La de los leones marinos os puede gustar o no, ya que son las mismas coñas en todos lados. Que si son diferentes a las focas, que si salta un aro, que si da un besito...A mi me gustó, pero la realmente impresionante es la de las aves.














Tras un pequeño chapuzón en la piscina del hotel (ya os hablaré de él, pero nos costó 50 euros la doble, con piscina incluida y en temporada alta), volvimos a recorrer parte de Santillana y visitamos el Museo de la Inquisición (el niño entró gratis, mi madre, por ser mayor de 60, pagó 2,40 euros y nosotros 3,60 euros cada uno).

A mi sobrino le gustó y estuvo leyendo sobre diversas torturas. Yo aquí valoraría a cada niño en particular, porque no me parece recomendable para niños pequeños o muy sensibles.
Al día siguiente, nos acercamos a Santander. Dimos un paseo por el centro y luego nos acercamos al Palacio de la Magdalena, con la mala suerte de que era domingo, julio, había un concierto en el recinto anexo al palacio...y no encontramos ni un sólo sitio donde aparcar. Así que nuestro gozo en un pozo y, sin salir del coche, cogimos rumbo a San Vicente de la Barquera y Lastres (en Asturias).

La elección del Palacio de la Magdalena era, por un lado, hacer la visita guiada por su interior (3 euros y niños de hasta 9 años gratuitos, sólo sábados y domingos y sin reserva) y dado que mi madre es fan de la serie Gran Hotel y ver el mini zoo que tienen allí.  Estas fotos que os pongo a continuación son de nuestra visita del 2008.






Y estas últimas, de una escapada que hizo Luismi en Semana Santa, con la visita guiada en la Magdalena:






Otros lugares que os pueden interesar de Cantabria serían, Castro Urdiales, Comillas, Potes, o Fuente Dé...También hemos estado en Laredo, Llanes, Cabezón de la Sal, las Cuevas de El Soplao, la neocueva de Altamira...En fin, Cantabria tiene muchísimo que ofrecer.

4 con algo que decir:

Aran BL dijo...

Pues sí que es caro el zoo de Santillana! Yo no fui porque ya iba a ir a Cabárceno, y hay que decir que es que cualquier zoo al lado de ese parece caro y cutre jejeje.
La exhibición de aves rapaces a mí me encantó, con las aves viniendo de la montaña allí a lo lejos...
En fin, me ha gustado mucho recordar mi viaje cántabro con tu post :) Un abrazo!!!

Antonio Ruiz dijo...

Muy pronto saldremos para allá. Tomamos nota de ciertos detalles de tu viaje.

Abrazos.

Verónica Deambulando dijo...

Aran, gracias! Me alegro de que te traiga buenos recuerdos ;-) Está claro que Cabárceno no se puede comparar con ningún zoo. Coincidimos en la espectacularidad de las rapaces.

Verónica Deambulando dijo...

Antonio, genial! Espero haberte ayudado un poquito ;-)