Último día en San Francisco!!

A primera hora queríamos visitar el Japanese Tea Garden, ya que los lunes, miércoles y viernes entras gratis antes de las 10 de la mañana. Se encuentra en el Golden Gate Park y podéis encontrar aparcamiento gratis sin problemas en la zona. No está demasiado bien indicado pero menos mal que un señor nos vió un poco perdidos y se acercó a preguntarnos a dónde queríamos ir. Esto es algo que nos sorprendió en nuestros dos viajes a Estados Unidos, la gente es super amable y muchas veces se te acercarán preguntándote si pueden ayudarte en algo.

El Golden Gate Park es el parque más grande de la ciudad, ocupando unas 407 hectáreas. Fue diseñado en 1870 y engloba varios quilómetros de senderos, zonas verdes, edificios culturales y pequeñas ferias de atracciones.

De allí nos fuimos a la zona de Presidio en donde Lucas Art Film tiene sus estudios, aunque no se pueden visitar, sí que se puede entrar al hall en donde os encontraréis, entre otros, a Dart Vader. La bienvenida os la dará una fuente con una escultura muy especial, nada más ni nada menos que Yoda.







Nos volvimos al coche y nos acercamos a Missión y Castro, el barrio donde nació la revolución gay en los años 60, pasando antes por Lombard Street. La bajamos en coche y luego a pie de calle intentamos hacernos un selfie con ese fondo tan característico y sinuoso cuando casi nos atropella un coche. Los selfies pueden ser muy peligrosos!!






Todavía teníamos la tarde libre y aunque nos quedaban algunos barrios de San Francisco por visitar, decidimos acercarnos a Silicon Valley para ver la sede de Google y el Computer History Museum que haría las delicias del informático y friki de la pareja.
Las bicis que usan los empleados de Google me encantaron XD





Y con esta visita llegaba el fin a tres días en San Francisco y a unos cuantos más por la Costa Oeste de Estados Unidos, pasando por Los Ángeles, un tramo de la ruta 66, Gran Cañón, Las Vegas y Yosemite.

Nos han quedado muchos lugares por ver, por lo que sabemos que algún día no muy lejano volveremos. Monument Valley, Zion, Bryce Canyon, Yelowstone...esperadnos! Y lo mismo digo para Chicago, Seattle... :-)
Segundo día en San Francisco y teníamos una visita muy importante, Alcatraz. Teníamos reserva a primera hora de la mañana y aunque nuestro hotel estaba bien situado, decidimos llevar el coche al Pier para no perder tiempo estudiando el transporte público y para los planes de la tarde.



Aparcar cerca del Pier 33 cuesta 35 $ todo el día y aunque sólo íbamos a estar unas horas, no salía más rentable pagar el día entero, ya que el pago es por adelantado.


Maqueta de la isla en el Pier 33

Lo que queda en pie de la casa del director de la prisión
  Una vez aparcado el coche, nos fuimos directamente a las colas y es que al llevarlo reservado por internet, no tienes que canjear nada una vez allí. El viaje de ida y vuelta en barco y la audioguía están incluidos en el precio de 30 $ por persona. Si queréis visitar esta famosa prisión no os olvidéis de resevar con varios días o incluso  semanas de antelación. Hay lista de espera!

En este depósito de agua todavía se pueden ver las
inscripciones realizadas por los activistas indios
La prisión de Alcatraz fue un presidio de alta seguridad entre 1933 y 1963. Nadie escapó vivo de allí, que se sepa, aunque si habéis visto la peli de Clint Eastwood, Fuga de Alcatraz, basada en hechos reales, puede que nos queden dudas. Entre sus más "ilustres" presos cabe destacar un nombre que todos conocemos, Al Capone. 

 Antes de empezar la visita a la prisión, os recomendamos que visualicéis el vídeo que os ponen nada más entrar. Os dará una visión mucho más amplia de la vida en la isla. A mi, por ejemplo, me sorprendió el hecho de que las familias de los trabajadores vivían allí también. Los niños iban y volvían todos los días a San Francisco para sus clases diarias.  Fue también "hogar" de los indios americanos durante unos años, hasta que en 1971 los agentes federales desalojaron a los últimos activistas indios. Empezó entonces una demolición de varios edificios que se paralizó al crearse, un año después, el Área Nacional de Recreación de Golden Gate e hizo a Alcatraz parte de la misma, siendo administrada por el Servicio de Parques Nacionales. Y mucho antes, en el s. XIX había sido un fuerte militar.

Os recomendamos enormemente esta visita y la audioguía es de las mejores que hemos escuchado, si no la mejor.

Volvimos en barco a la ciudad y ya que no teníamos que preocuparnos del parking fuimos andando al Pier 39 para ver el ambientazo que tiene y la colonia de leones marinos, tumbados alegremente al sol. En este Pier encontraréis multitud de atracciones, tiendas, restaurantes...Nosotros comimos aquí, pero mirad bien los precios porque hay para todos los bolsillos.

Después de comer dimos un pequeño paseo por Fisherman Wharf y llegamos al Pier 45, en donde vimos el submarino Pampanito y el barco de guerra Jeremiah O´Brien, pero no entramos ya que las entradas nos parecieron bastante caras. Justo enfrente hay un "museo" de entrada gratuita que hará las delicios del niño que llevamos dentro. Se trata del Museé Mécanique en donde hay decenas de máquinas recreativas antiguas y no tan antiguas y por un cuarto de dólar podrás echar una partidita.


Llegaba el turno de la gran pateada recorriendo North Beach, Chinatown, Jackson Square, Nob Hill y Financial District. Nuestro plan era ver atardecer desde Coit Tower, pero cerraba a las 16.30 h!! Un consejo, subid en coche hasta ella, nosotros subimos a pie y hay una interminable cantidad de cuestas y escaleras que te dejarán sin aliento.








Una de las escaleras que llevan a Coit Tower
Y para terminar el día cogimos el coche y nos fuimos a uno de los puntos fuerte de esta ciudad, las famosas Painted Ladies.  Una serie de casas de estilo victoriano famosas por aparecer en series y programas de televisión. Sí, Padres Forzosos es una de ellas!


Salimos de Yosemite temprano y nos dirigimos a Muir Woods, cerca de San Francisco, de donde nos separaban 4 horas.

 El día anterior se nos había escapado de las manos la posibilidad de ver las sequoias y no quería irme de Estados Unidos sin verlas, por lo que este Monumento Nacional era nuestra última oportunidad para verlas. La entrada cuesta 7 $ por persona y hay aparcamiento gratis. Eso sí, no hay demasiado, así que os recomendamos que lleguéis temprano u os arméis de paciencia para dar vueltas en busca de un hueco libre.


A Luismi le gustó bastante, a mi me decepcionó. Supongo que el haberlas mitificado pensando en divisarlas en Yosemite ayudó bastante a esta percepción. 


Desde Muir Woods y dado que era la hora de comer nos fuimos al centro de Sausalito en donde comimos unas ricas hamburguesas (muy pronto tendréis un post especial con recomendaciones culinarias) y disfrutamos de las vistas que ofrece este encantador pueblo de la bahía de San Francisco.

Desde Sausalito queríamos llegar al centro de San Francisco cruzando el Golden Gate y para eso teníamos que ir por la carretera que lleva a Fort Baker, la Alexander Avenue. Subimos todo lo que los miradores nos permitían y luego descendimos parando en cada uno de ellos.


 El Golden Gate se empezó a construir en 1933 y se terminó 4 años más tarde. Su longitud es de 2.737 metros y se considera el puente en suspensión más bello del mundo. Se encuentra a 75 metros del agua y calculan que por él pasan 17 millones de coches al año!!

El momento de cruzar uno de los puentes más famosos del mundo estaba cerca. Comentaros que el Golden Gate es de peaje y que no se puede pagar allí. Hay una web en la que puedes poner la matrícula de tu coche asociándola a una tarjeta de crédito y cada vez que lo cruzas te pasan el cargo. Nosotros no sabíamos la matrícula del coche antes de irnos y una vez allí tuvimos problemas para conectarnos con la web. Pero no temáis, lo podéis cruzar y luego pagar antes de que os envíen la multa. Nosotros pagamos al día siguiente en un supermercado. En la web podéis ver los puntos de la ciudad en las que os encontraréis las máquinas para hacer el ingreso.
Nuestra Luna de Miel hizo posible cumplir otro sueño viajero, San Francisco


Todavía teníamos ganas de aprovechar el día y dada la hora que era decidimos ver atardecer desde unos de los puntos más altos de la ciudad, Twin Peaks.