Valles del Rhin y del Mosela en 2 días

Habíamos llegado la noche anterior al aeropuerto de Frankfurt Hahn y la primera parada del día era Rüdesheim, para lo que tuvimos que cruzar el Rhin en uno de los muchos ferrys que lo cruzan.

 Esta sería nuestra ruta para dos días siguiendo el Rhin y, en un momento puntual, el Mosela.

RÜDESHEIM - Valle del Rhin

Es de los pueblos de la zona en donde mayor número de visitantes nos encontramos, se puede decir que es el centro turístico de la zona.


Es un pueblo precioso en donde destaca una callejuela llamada Drosselgasse, que ya fue citada en el s. XV. Hoy en día es famosa por sus tabernas y tiendas. Y si es que en algo destaca el Rhin, además de por sus bellos pueblos, es porque en su valle hay numerosos viticultores que producen vinos de renombre.

Aunque nos habían recomendado el Museo de los Instrumentos Musicales mecánicos automáticos no pudimos entrar, ya que los horarios alemanes son un poco justos para el ritmo de vida al que estamos acostumbrados. Y que conste que yo preferiría un horario como el que tienen en el resto de Europa. 




Desde el pueblo se puede subir en un teleférico que te lleva al monumento Niederwalddenkmal. Nosotros teníamos coche de alquiler y era la última visita en Rüdesheim antes de partir hacia Bacharach, por lo que subimos en él. También se puede subir andando.

El Niederwalddenkmal es un gigantesco monumento de 38 m de altura, levantado entre 1877 y 1883, a 225 metros a nivel del río y simboliza la restauración del imperio y la unificación alemana.
Se representa a la Germania como un personaje y sostiene en sus manos la espada del Imperio y la corona imperial.
Aparte del monumento, podrás disfrutar de unas maravillos vistas.
Entre Rüdesheim y Bacharach nos encontramos con este castillo al que decidimos entrar, se trata del Rheinstein Burg.

Construido en el s. XIV, los arzobispos lo convirtieron en castillo protector y defensa. En el siglo XVIII fue destruido, quedando en ruinas. El príncipe Federico Guillermo de Prusia lo compró en 1825 y fue uno de los primeros en ser restaurados.




La visita se hace en una hora y mi estancia favorita en este tipo de edificaciones son las cocinas. Tienen algo especial y me encanta ver los moldes y demás instrumentos antiguos.



BACHARACH - Valle del Rhin

Bacharach es también chiquitita y repleta de las típicas casas con entramado de madera.  Antiguamente fue una ciudad amurallada, conservándose a día de hoy una de sus dieciséis torres y puertas construidas en el s. XIV para la defensa de la ciudad.
Llama la atención las ruinas de la iglesia gótica de Wernerkapelle. Nosotros las vimos desde el patio interior de un restaurante que a esa hora no tenía demasiada gente.
Se puede subir al castillo a pie, aunque nosotros lo hicimos en coche. Creo que es una visita prescindible dentro de Bacharach, ya que las vistas no son las mejores y poco más hay que una cafetería.


De Bacarach a Boppard nos encontramos con estas impresionantes vistas. Aunque hicimos la parada prevista en Boppard no nos gustó casi nada y tras dar un pequeño paseo por el lado del río y hacer unas pequeñas compras en el super nos fuimos a descansar al hotel, a unos 15 minutos de nuestro primer destino al día siguiente, el castillo de Eltz, en las cercanías del Valle del Mosela.



CASTILLO DE ELTZ - Valle del Mosela
El castillo de Eltz fue una recomendación de nuestro compañero de GaliciaTB, Joaquín de Tales of a wanderer.
Puedes llegar hasta allí en un bus lanzadera o hacer un pequeño trekking desde el aparcamiento. Nosotros escogimos esta última opción. No recuerdo cuánto tardamos pero yo creo que andaría sobre la media hora. Es un sendero precioso entre el bosque, muy relajante y bastante sencillo para todos los públicos y edades.
Sólo se puede visitar por libre las salas del Tesoro, el resto de la visita es guiada en inglés o alemán y dura una hora aproximadamente.
COCHEM - Valle del Mosela

Aunque recomiendan visitar el castillo nosotros no lo hicimos. El tiempo jugaba en nuestra contra y ya habíamos visitado un par de ellos, así que decidimos centrar nuestra visita en su centro histórico.
Las visitas imprescindibles son la plaza del Mercado y el Ayuntamiento, la iglesia de San Martín del s. XVI, así como restos de su muralla y las puertas de Endertor y Martinstor
Dispone también de un funicular desde el que obtendrás unas buenas visitas y desde allí podrás acercarte a la Pinner-kreuz, una enorme cruz visible desde casi cualquier punto del pueblo.
COBLENZA

En Coblenza se unen los ríos Rhin y Mosela. Esta panorámica la podrás obtener desde el Deutsches Eck o Rincón Alemán, una gran estatua ecuestre de 37 m de altura dedicada al emperador Guillermo I.

Un teleférico te acercará a la fortaleza de Ehrenbreitstein, al otro lado del Rhin y sobre un peñasco de 118 m de altura.


En el casco antiguo nos encontraremos con las iglesias Florinskirche, Liebfraunkirche y la basílica de San Castor, así como el Palacio de los Príncipes Electores.
Vistas desde el Rincón Alemán



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5 con algo que decir:

Verónica Paz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Verónica Paz dijo...

Que castillos mas bonitos! Con lo que nos gustan...
Y sin duda las vistas ayudan a disfrutarlos todavía mas.
Una Zona muy bonita.
Un abrazo

Verónica Deambulando dijo...

Vero, pues en Alemania hay unos cuantos. Nosotros ya pasamos de algunos de ellos porque si no no hacíamos otra cosa :-)

M. Carmen Cruz dijo...

Qué bonitos son todos los pueblecitos!! No los conocía! En cuanto a visitar castillos, muchas veces en un viaje hay sitios, como castillos o iglesias que pasamos de ver porque al final después de ver unos cuantos en ese viaje, te resultan casi todos iguales.

Verónica Deambulando con Artabria dijo...

Mari Carmen, nosotros hacemos igual. Llega un momento que tiene que dejar tiempo para otras cosillas.