Irlanda en 10 días (II): región de Connemara y Galway


Hoy nos acercamos hasta Connemara, en concreto hasta la Abadía de Kylemore y el fiordo de Killary. A la Abadía no entramos porque valía 11 euros y no nos llamaba demasiado, pero sí que cogimos el barco por el fiordo y nos arrepentimos un poco porque nos costó 21 euros por persona y no fue nada del otro mundo.






Si os interesa, la empresa se llama Kilarry Fjord Boat Tours (coordenadas 53.599967, -9.729996)
Hemos oído muchas veces hablar de los fiordos, pero sabemos exactamente lo qué son? Son entradas en la tierra excavada glacialmente que se forma a lo largo de las rocas, lo que hace que el glaciar excave y se forme el fiordo. El Killary tiene 14 km de largo por 700 m de ancho, su profundidad máxima es de 42 m, aunque la mayoría del fiordo se encuentra a menos de 20 m. A lo largo del recorrido podremos ver criaderos de mejillones, diferentes a las bateas gallegas.
También veremos la montaña más alta de la provincia de Connacht, Mweelrea, de 817 m.


Después de descansar un poco en el hotel nos fuimos a pasear por Galway. La verdad, no es una ciudad bonita, pero te acaba enamorando por el ambientazo que hay y por todos los locales chulos en los que te gustaría comer o tomar algo. Lo más bonito es la Shop Street, cambia de nombre según avanzamos por ella, pero parece ser que los de Galway se refieren a ella como Shop street. Es la más importante del Latin Quarter y en ella hay un montón de locales y tiendas de souvenirs. Lo primero que hicimos fue ir a merendar a un sitio que venía recomendado en la guía y que luego supimos que había ganado varios años el premio a la mejor tarta del oeste de Irlanda. Se trata del Goya´s Bakery. Un trozo de tarta de chocolate, uno de red velvet, un café con leche y un té de mango y fresa, 12, 80 euros!! Sí, caro, lo sé, pero aquí pocas cosas son baratas en comparación con nuestro bolsillo.

Llegamos al Spanisch Arch, en obras, y luego nos dirigimos al pueblo de pescadores que acabó originando la ciudad de Galway, el Claddagh. No tiene ningún edificio ni monumento que destaque, pero, en su conjunto, nos gustó. 

Esta fachada se encuentra en Eyre Square, también llamada Kennedy Park, ya que el mismo año en el que falleció en el atentado de Dallas, había estado en la ciudad en su nombramiento como ciudadano honorario. Que no os extrañe ver banderas estadounidenses a lo largo y ancho de Irlanda. Recibe el nombre de Portal Browne y formaba parte de la mansión de la familia Browne. En 1904, ya en ruinas, la Sociedad Arqueológica de Galway decidió salvar lo que fuera posible  y trasladó sus restos hasta su ubicación original.


En muchas tiendas veréis este anillo que aparece en la foto de arriba, se trata del Claddagh. Es un símbolo de la ciudad y de toda Irlanda y simboliza el amor, la amistad, la lealtad y la fidelidad, mediante dos manos, un corazón y una corona. 


Tras seguir deambulando por el centro e intentar varias veces probar las famosas patatas del McDogahs y encontrarlo siempre a reventar, nos fuimos a tomar una pinta a uno de los pubs más famosos y con un par de siglos de historia, el King´s Head. Nos defraudó un poco y es que más que un pub es un macrolocal con capacidad para 500 personas y con restaurante incluido en la planta superior.. Música muy alta, camareros no muy agradables y sin encanto.

Para terminar el día y tras buscar mucho donde cenar por el centro y ver precios desorbitados o locales completamente llenos, acabamos en una calle perpendicular a la Shop Street, en el edificio medieval más antiguo de la ciudad y que sirve comida y bebida irlandesa. Comimos bien, por 16.80 los dos. Relación calidad precio más que recomendable.

2 con algo que decir:

Verónica Paz dijo...

Esos detalles de los pubs, restaurantes...van bien para ir tomando nota!!

Con ganas ver mas etapas ;)

Verónica Deambulando con Artabria dijo...

Vero, es que la cultura pub está muy extendida en Irlanda. Mira que no somos mucho de cervezas, pero no nos quedó más remedio que visitar unos cuantos :-P