Irlanda en 10 días (VII): Qué ver en Dublín

"Hoy el día empezó con mucho relax. Teníamos pensado hacer una parada intermedia entre Bray y Dublín pero, al final, decidimos venir directamente a Dublín y ver primero la prisión de Kilmahain. La entrada vale 4 euros por persona e incluye la visita guiada en inglés de unos 45 minutos y el acceso al museo. Es una visita super interesante y muy recomendable.

Sabéis que De Valera, presidente de Irlanda, estuvo prisionero en esta cárcel? 

Después de visitar la cárcel, nos fuimos al hotel para dejar el coche. Sí, para visitar la cárcel fuimos en nuestro propio coche y había bastante sitio libre en la calle. Nosotros pagamos 2 euros por 2 horas"


La Prisión de Kilmainham se encuentra en el Historic Quarter. Fue construida en el s. XVIII y en ella estuvieron presos muchos nacionalistas, entre ellos los que firmaron la proclamación de la República. La prisión fue cerrada en 1924 y estuvo en estado de ruina varios años, hasta que un grupo de personas decidió rehabilitarla con sus propias manos en honor a todos aquellos que fueron fusilados en sus patios.
 "Después cogimos el tranvía y en 30 minutos ya estábamos en el centro. Empezamos por O´Connel Street, con sus estatuas varias y el edificio de Correos. Bajamos hasta la Custom House y luego cruzamos el río hacia el Trinity College. Queríamos ver con nuestros propios ojos la fabulosa biblioteca que tiene y el Libro de Kells (10 euros). Continuamos hacia la estatua de Molly Mallone, paseamos por Grafton Street  y nos perdimos por sus calles hasta llegar a la catedral de San Patricio y más tarde a Cristchurch. Llegamos a Temple Bar cuando estaba anocheciendo y nos encontramos con una multitud de gente en sus calles y pubs"

Aquí os dejamos el mapa de nuestra ruta a pie por el centro de Dublín. Veréis que lo más importante se puede ver tranquilamente en medio día, ya que en una ruta casi circular de menos de 5 km podremos llevarnos una buena idea general de lo que tiene que ofrecer la capital de Irlanda, pero Dublín es una ciudad que te enamora proporcionalmente al tiempo que pases en ella. Si te alejas del recorrido turístico más abarrotado, podrás descubrir auténticos rincones llenos de encanto.


Desde nuestro hotel, en las afueras, podíamos haber llegado al centro en bus o tranvía. En recepción nos recomendaron esta última opción y es la que escogimos. Si optáis por el bus, tenéis que saber que sólo aceptan pago en efectivo y el importe justo. Si no tenéis la cantidad exacta os darán un vale para que vayáis a la estación de autobuses y os devuelvan la diferencia.
El tranvía nos dejó en Abbey Street Lower y aprovechamos para acercarnos a The Spire, un pirulí de grandes dimensiones, tan grande como feo e inapropiado. Bajamos por una de las calles más famosas de la ciudad, O´Connel Street y giramos a la izquierda hacia The Custom House. El edificio de la Aduana fue construido en el s. XVIII y su cúpula se ve desde muchos puntos de Dublín.
Nuestra siguiente parada fue el Trinity College, abarrotado a esas horas por hordas de estudiantes y turistas. La visita estrella es la Trinity College Library. La antigua biblioteca del Trinity fue construida entre 1712 y 1732 y en ella se encuentran unos 3 millones de libros y 2.000 manuscritos. Según una ley de 1801, el Trinity recibe una copia de cualquier texto que sea publicado en Gran Bretaña.
Aquí también podemos ver el famoso Libro de Kells, texto en latín de los Cuatro Evangelios  que fue copiado e ilustrado por monjes en torno al año 800. Por supuesto, el libro está dentro de una urna y sólo es posible ver una de sus hojas. Cuentan que cuando la reina Victoria estuvo de visita intentó firmar en una de sus páginas y se pilló un buen cabreo cuando se lo prohibieron. Verdad o leyenda? A saber...

Aunque a mi, particularmente, más que el libro de Kells me gustó la Long Room, donde se guardan alrededor de 250.000 libros y un arpa, símbolo de Irlanda. la más antigua del país.


Nuestra siguiente parada era la estatua de Molly Malone, un personaje real que recorría las calles de Dublín vendiendo pescado. Sí, si os fijáis es sus pechos están un poco descoloridos porque, supuestamente, trae suerte tocárselos.
Entre el Historic Quarter y el Medieval Quarter nos encontramos con la catedral de Saint Patrick´s y la Christ Church.  La catedral de San Patricio es anglicana y fue construida sobre un antiguo templo del s. V. Cuenta la leyenda que los primeros habitantes de la zona fueron convertidos al cristianismo bautizados con el agua de un pozo que había en donde hoy se encuentra un pequeño parque.
La Christ Church es de dos estilos, románico y gótico. Está unida a Dublinia por el puente de San Miguel. Dublinia es una exposición audiovisual que recorre 900 años de historia de Dublín. Su entrada nos pareció cara, 8 euros, y decidimos no entrar.
Al caer la noche llegamos al distrito de Temple Bar. este barrio perteneció a una comunidad de monjes agustinos hasta la disolución de los monasterios en el s. XVI. Aquí se encuentran los pubs con más solera de la ciudad, algunos con varios siglos de historia a sus espaldas.
Una forma de llegar al Temple Bar es cruzando el Ha´Penny Bridge, llamado así porque para cruzarlo había que pagar medio penique a modo de peaje.
"Ya que el día anterior habíamos visto lo más importante, nos dedicamos a callejear por el Merrion Square, St. Stephen, Temple Bar..."
Nos despertamos en nuestro último día en Irlanda con la idea de pasear sin un rumbo preestablecido por la ciudad. El dí anterior habíamos visto lo "más importante", por lo que teníamos el día entero para pasear sin prisas.
La visita empezó en el parque Merrion Square. Fue terminado en 1780 y en los edificios que lo rodean vivieron grandes personalidades históricas. Estos edificios son de estilo georgiano. El punto más visitado de Merrion Square es el Oscar Wilde Memorial, enfrente de la estatua podemos ver la casa en la que vivió su familia entre 1855 y 1876.

Seguimos nuestro recorrido por varios museos que están en esa zona, gratuitos, como el Museo Nacional de Arqueología o el Museo de Historia Natural y luego cruzamos el Saint Stephen´s Green, un gran parque público creado en 1663, con una superficie de casi 9 hectáreas

Después de estas visitas volvimos a recorrer algunos de los lugares visitados el día anterior, como Temple Bar y la zona de la Christ Church

De esta manera terminábamos nuestro viaje por Irlanda en 10 días.

2 con algo que decir:

M. Carmen Cruz dijo...

Estuve hace muchos años en Dublín estudiando inglés durante un mes... y no supe que estaba la cárcel para visitar!!
Es verdad que lo principal de Dublín se ve en menos de 24 horas, pero merece la pena verla con calma y dedicarle al menos un par de días. Tengo ganas de volver!!!

Verónica Deambulando con Artabria dijo...

Qué pena! Pero desde Madrid seguro que tienes posibilidades de encontrar un vuelo baratito y volver para recordar tu estancia allí. La prisión vale la pena.