Y llegamos al último artículo de nuestro Grecia en una semana. Tras haber estado dos días en Atenas, tres días en el Peloponeso y visitar Delfos, empezaba la última parte de esta escapada y una de las razones de viajar a Grecia: Meteora y sus monasterios.


Mucho antes de llegar a Meteora, pero de camino a ella tanto desde Delfos como de Atenas, se pasa por una ciudad llamada Lamía, en sus afueras se encuentra el monumento al rey Leónidas (38.796522, 22.536729), en donde en la antigüedad se encontraba el paso de las Termópilas y que hoy en día ya no tiene mucho que ver con ese estrecho paso, famoso por la guerra entre Leónidas y Jerjes.
En las inmediaciones de la estatua de Leónidas, se encuentra un museo para conocer mejor este episodio de la Grecia antigua, un memorial a los Tespianos y si cruzamos la carretera, nos encontraremos con la imagen de la foto inferior: sobre una colina, esta placa en donde murieron los combatientes. Creo, aunque no estoy muy segura de ello, que lo que está inscrito es: "Caminante, ve a Esparta y di a los lacedemonios que aquí yacemos por haber obedecido sus mandatos", epitafio de Simónides de Ceos.


Hay otra inscripción en la estatua de bronce de Leónidas que dice "Molon labe" ("ven a cogerlas"), que se supone que es la respuesta que se le dió al emisario de Jerjes que exigía la entrega de las armas por parte de los espartanos y de sus colaboradores (entre unos y otras sumaban más que los 300 de la peli ;-)).




Abandonábamos Lamia con pena de no tener tiempo para visitar el centro de interpretación de las batalla, pero lo cierto es que no sabíamos de su existencia y con el tiempo justo, tuvimos que decidir seguir con nuestro plan inicial.
Llegamos a última hora de la tarde a Kalambaka y concretamente a nuestro hotel, el Kosta Famissi. Es un hotel muy recargado en su decoración, pero muy cómodo y bien situado. En la foto superior podéis ver las vistas que teníamos desde la terraza de nuestra habitación.


Ya por la mañana empezamos nuestra ruta por los Monasterios de Meteora. Aunque hace tiempo se llegaron a contar hasta 24, hoy en día únicamente quedan 6, todos ellos visitables pero tened cuidado porque no están todos los días abiertos. Normalmente cierran un día a la semana. 

Los 6 monasterios que se pueden visitar en la actualidad son: Gran Meteoro o Metamorfosis, Anapafsas, Roussanou, Santa Trinidad, Vaarlam y San Esteban. Aunque desde lejos parece que no hay manera de llegar a ellos por carretera, podéis fijaros en la foto superior y apreciaréis una buena carretera de acceso. Además, dispones de aparcamientos en todos ellos. Cierto es que algunos más amplios que otros. De lo que no os libraréis será de subir y bajar escaleras.

Aunque el día que estuvimos nosotros había varios abiertos, nosotros decidimos visitar dos: el de Roussanou y el Gran Meteoro. Mientras que el primero es de tamaño reducido y pudimos visitarlo en total silencio y soledad, en el segundo nos encontramos varios grupos, por lo que la experiencia fue un poco más bulliciosa e incómoda. Las entradas en todos los monasterios es de 3 €/persona.


Aparte de en coche, también puedes visitarlos en excursiones contratadas o a través de una ruta de senderismo. Nosotros, por falta de tiempo y por la cantidad de cuestas y escaleras que hay, decidimos hacerla en coche e ir parando en los monasterios y miradores que más nos gustasen.



Estos monasterios, a 600 m de altitud y habitados desde hace 700 años fueron declarados Patrimonio de la Humanidad en 1988. Al estar todavía habitados, es necesario entrar vestido de forma "correcta", aunque para las mujeres es obligatorio algo que para los hombres no lo es: si los hombres pueden entrar sin problemas con pantalones, a las mujeres nos exigirán que por encima de éstos nos pongamos unas faldas que te pueden prestar allí mismo o, como hice yo en el segundo monasterio, colocarnos el fular a modo de falda.

La visita a los Monasterios de Meteora dependerá de cuántos querráis visitar pero, en general, es una excursión que se puede hacer perfectamente en medio día.

Más info para preparar vuestro viaje a Grecia, en este enlace.

Seguimos contándoos nuestro Grecia en una semana. Tras hablaros de qué ver en Atenas en dos días y qué ver en el Peloponeso en 3 días, hoy toca el turno de qué ver en Delfos.


QUÉ VER EN DELFOS?

Abandonábamos el Peloponeso para continuar nuestro viaje hacia Delfos cruzando el puente Río - Antirio (peaje de 13.30 €), en Patrás, y disfrutando de las vistas que nos proporcionaba el golfo de Corintio.
Delfos fue el recinto arqueológico que más nos gustó de Grecia. Dice la leyenda que Zeus soltó dos águilas desde puntos opuestos del mundo y su vuelo se cruzó en Delfos, haciendo de este lugar el centro de la Tierra. En Delfos vivía Apolo y era un lugar al que acudía gente de todo el mundo antiguo para consultar al oráculo, que fue abolido en el 393 d.c con la cristianización.

Roca de la Sibila. La sibilas son profetisas que pueden leer el futuro. Aquí pronunció sus predicciones la primera profestisa de Delfos

El dios Apolo se comunicaba a través del oráculo, concretamente a través de una sacerdotisa o pitia, de más de 50 años. Hacerle una pregunta al oráculo llevaba una tasa y se sacrificaban animales. Era un sacerdote el que hacía la pregunta a la pitia y ésta la contestaba en estado de trance. Se cree que este trance era inducido por los gases que emanaban a través de una grieta sobre la que la pitia se sentaba.

El rey Creso de Lidia preguntó, en una ocasión, si debía atacar a Ciro el Grande de Persia. La pitia le contestó que si cruzaba un río destruiría un imperio y Creso no sólo lo cruzó si no que acabó con un imperio, el suyo!!

El recinto de Delfos contaba con varias edificaciones, entre las que cabría destacar el Tesoro Sifnio, el Tesoro Ateniense, el Bouleuterion o Cámara del Consejo de Delfos, la Columna que soportaba la estatua del rey de Bitnia, Prusias, el templo de Apolo y el teatro, con aforo para 5000 personas.


Además, tendrás que salir del recinto principal y caminar unos metros por la carretera para poder ver el estadio, el gimnasio, la fuente de Castalia y el santuario de Atenea Pronaia. 

De la fuente Castalia dicen que es donde se purificaban los visitantes antes de entrar a Delfos e incluso la pitia antes de pronunciar los oráculos. También dicen que Lord Byron se tiró a ella creyendo que sus aguas aumentarían su espíritu poético.


El santuario de Atenea Pronaia, situado en Marmaria o cantera de mármol, data del s. IV a.c. Lo que mejor se conserva es el tholos, aunque bien es cierto que fue reconstruido en 1938.

Tras volver al recinto principal, iniciamos la visita al impresionante museo. Llama la atención la maqueta a escala del santuario de Apolo. Como ya dijimos en otros artículos de Grecia, aquí se hacía todo a lo grande y con esta maqueta te puedes hacer una idea clara de cómo eran estos santuarios.





La "piedra clave" o Omphalos, marcaba el lugar en donde ser cruzaron las águilas de Zeus

"Las tres niñas bailando" agrupadas en una columna. Se cree que que pudo ser la columna que soportaba el trípode en donde se sentaba la pitia

La Auriga es una estatua de bronce que formaba parte del esbozo que podéis ver más abajo. Fue encargada para conmemorar la victoria en una carrera de cuádrigas de los Juegos Píticos del 478 a.c.


Tras visitar el museo decidimos comer en el centro de Delfos. El escogido fue In Delphi (podéis leer la opinión en nuestro perfil de Tripadvisor)



Y ya descendiendo de Delfos para dirigirnos a Meteora, paramos en este mirador para disfrutar las buenas vistas que ofrecía, recordándonos este "nudo de corbata"  a otro que ya habíamos visto en la bajada a Sa Calobra de nuesto Mallorca en 5 días.

Muy pronto:

Qué ver en Meteora
Consejos y datos prácticos para viajar a Grecia