Si revisáis nuestros presupuestos de viajes similares a este, es decir, de una semana de duración, podréis comprobar que el #deambulandoporPolonia es el más barato, de momento. Como siempre os decimos, no nos cortamos en nada, comimos donde nos apetecía, visitamos los lugares que quisimos...pero tal y como hacemos en nuestra vida diaria, sin grandes caprichos. El presupuesto que encontraréis abajo desglosado ascendió a 672.58 € por persona, incluyendo absolutamente todos los gastos desde que salimos de casa hasta que regresamos, incluyendo hasta la última botella de agua consumida.

QUÉ VER EN POLONIA EN 1 SEMANA?


 Polonia es un país bastante grande y con multitud de puntos de interés. Nosotros sólo disponíamos de una semana y tras hacer varios plannings e incluir y borrar varios destinos, nos quedamos con el definitivo, que es bastante ambicioso y que, pensándolo bien, deberíamos haber realizado en 2-3 días más. Es decir, nuestro planning es perfecto para un Polonia en 10 días y un poco loco para un Polonia en 1 semana.

Día 1: Llegamos a Varsovia desde Santiago vía Stansted, ya a última hora de la tarde.

Lo que más leímos sobre Varsovia antes de visitarla es que era una ciudad fea y que nos sobraría un día para verla. Pues bien, estamos en desacuerdo con las dos afirmaciones. A los dos nos encantó la ciudad y no nos llegó el día entero (dos noches) que pasamos en ella. Nos quedamos con ganas de más, de mucho más.


Día 2: Podemos dividir Varsovia en 5 partes (a la hora de visitarla): la Ciudad Vieja, la Ciudad Nueva, el sur de la Ciudad Vieja, el Distrito financiero y el Parque Lazienki.
En la ciudad vieja podemos visitar la Plaza del Castillo, la Catedral de San Juan, la Plac Zamkowy y la Barbacana.

En la ciudad nueva, el Monumento al Levantamiento y la Ciudadela. Al sur de la Ciudad Vieja, nos encontraremos con los Saxon Garden y su Tumba al Soldado Desconocido y varias calles peatonales y típicas, como la Ul Krakowskie Przedmiescie y la Ul Nowy Swiat. En el distrito financiero está el edificio más odiado por los habitantes de Varsovia, pero a reventar de turistas por sus inmejorables vistas, el Palacio de la Cultura y la Ciencia.


Día 3: Este día visitaríamos la mayor fortaleza medieval de Europa, el Castillo de Malbork y la ciudad de Gdansk, en donde dormiríamos.
El castillo es espectacular, por fuera, por dentro y por todos los lados. Merece la pena la audioguía y todavía más en el castillo de Malbork, por tener un sistema que nos encanta. La enciendes en la entrada y gracias a su sistema de geolocalización te va soltando la charla en los sitios donde te detienes, por lo que nunca se hace cansina. Porque entre vosotros y yo, algunas audioguías son un auténtico peñazo.

La ciudad de Gdansk se ve en unas horas pero es preciosas. Se divide entra la Ciudad Principal y el Casco antiguo. En la ciudad principal podemos realizar el Camino Real con multitud de puertas, el Mercado Largo con la Fuente de Neptuno, la iglesia de Santa María, la Ulica Mariacka y la famosa grúa o Zuraw.
En el casco antiguo podemos ver el Gran Molino, el antiguo ayuntamiento y disfrutar del Paseo Marítimo.



Día 4: nos vamos hacia Wroclaw o Breslavia, a la que llegaríamos a primera hora de la tarde, tras salvar las casi 4 horas que la distancian de Gdansk.
Tras descansar un rato en el hotel, nos dirigimos hacia la Isla de la Catedral y cuando estábamos cruzando el puente, tuvimos la suerte de encontrarnos con el farolero, que no sabíamos ni que existía. Esta tradición lleva siglos haciéndose y aunque hoy en día ya disponemos de luz eléctrica, el farolero sigue saliendo todos los días al atardecer para iluminar la Isla de la Catedral.

Breslavia es famoso por sus centenares de enanos, nosotros encontramos muchísimos y, para ser sinceros, nos encantaron y nos hicieron mucha gracia. Unos más que otros, eso sí. 
En el Casco Antiguo podemos ver el Antiguo Ayuntamiento, las casas de Hansel y Gretel o la Iglesia de Santa Isabel. No os perdáis el barrio universitario.
Día 5: llegamos a Cracovia con la intención de visitar la Fábrica de Schindler pero al llegar allí no había entradas, así que aprovechamos para quedarnos por el barrio judío.


Día 6: este día se lo dedicamos enteramente a Cracovia. Nos habría gustado escaparnos a los Montes Tatras, pero no estábamos dando una paliza del copón, así que decidimos quedarnos en la ciudad y, lo cierto, es que apenas descansamos😅


Día 7: Dejamos nuestro hotel en Cracovia y nos dirigimos a las Minas de Sal de Wieliczka y desde allí otra paliza de coche hasta Varsovia, en donde llegamos con el tiempo justo para cenar e irnos para cama, porque el vuelo salía muy temprano al día siguiente. A pesar del cansancio, no podíamos dejar escapar la oportunidad que nos daba nuestra escala en Bérgamo y nos dió tiempo a salir del aeropuerto, comer en la ciudad y darnos un breve paseo para recordar algunos de los lugares que ya habíamos visitado justo 7 años antes.



CUÁNTO CUESTA VIAJAR POR POLONIA DURANTE UNA SEMANA?




Pues este ha sido nuestro presupuesto, los vuelos con Ryanair y con maleta de mano (aunque asientos reservados) nos costaron 303.65, los hoteles (la mayoría con desayuno), 329.15, en alimentación nos gastamos 254.07, en monumentos y visitas 105.65 y en el coche de alquiler,gasolina, parkings y peajes, 287.51. Comer en Polonia es muy barato, algunos días comimos los dos casi por el precio de 2 McMenús, a precio polaco. El precio total, por persona, por 8 días de viaje, fue 672,58 €.

Os podéis ahorrar bastante dinero en bebidas porque te suelen poner jarras de agua con hielo en cuanto te sientas para comer.

En cuanto al cambio de dinero, nosotros probamos las dos maneras: sacando de los cajeros de nuestro banco (el Santander, que se supone que no te cobra comisión) y cambiando euros por Zloty en casas de cambio.

De la primera manera, sacamos 400 PLN (103.98 €), lo que nos queda un cambio de 1 € = 3.85 PLN y de la segunda, vimos varias casas de cambio. Cuando necesitamos dinero lo hicimos en la Plaza del Castillo de Varsovia y por 100 € nos dieron 420 PLN, por lo que el cambio queda a 1 € = 4.20 PLN. Hay numerosas casas de cambio en las ciudades, por los que os recomendamos que llevéis euros y cambiéis allí. En caso de pagos con tarjeta de crédito, nuestro banco no nos cobra comisión, pero tenedlo en cuenta.

El estado de las carreteras y la conducción en Polonia

El estado de las carreteras no es el ideal, ni siquiera en las autopistas y conducen como auténticos locos, no al nivel de Grecia, pero muchísimo peor que los españoles (que ya es decir!). No hay muchas autopistas y a veces enlazas decenas de kilómetros con muchísimo tráfico y muchísimos pasos de cebra, por lo que tienes que reducir tantas veces que se te hace un infierno. La velocidad máxima se la pasan por el forro. En autopistas es 130, pero te adelantarán y en 2 segundos ya ni los atisbarás en el horizonte. Aunque habíamos leído que las luces de cruce eran obligatorias, vimos hasta coches de policía con ellas apagadas.

Palabras útiles en polaco

Hola: Czesc
Adiós: Do widzenia
Sí: Tak
No: Nie
Por favor/de nada: Prosze
Gracias: Dziekuje
La cuenta, por favor: Rachunek, prosze

El polaco es muy complicado, hasta lo dicen ellos mismos, o por lo menos con la gente con la que hablamos. Normalmente intento aprender más frases hechas, pero en el caso de Polonia tuve que conformarme con las que véis arriba y para eso, a veces, tenía que recurrir previamente las grabaciones de audio antes de decirlas por la dificultad que me producía, pero suelen mostrarse muy agradecidos por tu pequeño esfuerzo con el polaco.

Por cierto, en algunos restaurantes, al pagar con tarjeta te preguntarán: "Euro or polish?", aunque no os podemos decir cuál es la mejor opción.

Dónde dormir en Polonia

Os dejamos enlaces de los hoteles en lo que nosotros nos alojamos. Todos están perfectamente situados, aunque algunos fueron más confortables que otros. Podéis leer nuestra opiniones y encontrar los restaurantes en los que comimos en nuestra cuenta de Tripadvisor.

Varsovia (cerca del aeropuerto Modlin): Pokoje Gościnne Anna Airport Modlin
Cracovia: Happy Tower
Breslavia: Hotel Lothus
Gdansk: Dom Muzyka.


Más presupuestos de viajes:
Vamos ya con nuestra última entrada sobre Escocia, ya nos da penita no hablaros más sobre esta preciosa nación, pero no os preocupéis que os seguiremos dando la lata en las redes sociales poniéndoos los dientes largos con sus espectaculares paisajes, magníficos castillos y bellas ciudades.

Saint Andrews es una de esas paradas que se suelen hacer en cualquier viaje de Escocia, debido a su inmensa catedral en ruinas y Dunnotar Castle, aunque está a una hora era un "imprescindible" de Luismi y ya que él había cedido con todos los puntos de interés que escogí yo sola, era justo darle el capricho de desviarnos para admirar este castillo encaramado en lo alto de un acantilado del Mar del Norte y a escasa distancia de la ciudad de Aberdeen.

Aquí podréis encontrar el resto de posts sobre nuestro Escocia en 10 días:

QUÉ VER EN SAINT ANDREWS

 Aunque los dos lugares nos parecen muy acertados para una excursión de un día, dedicándole la mañana a Saint Andrews y la tarde al castillo de Dunnottar, la verdad es que nosotros dedicamos la tarde a la ciudad y la mañana siguiente al castillo. Dormimos a 15 min de Stonehaven, donde se encuentra Dunnottar, en uno de los mejores alojamientos que tuvimos en Escocia y en donde nos recomendaron un local para cenar a 2 km, que resultó ser también de los mejores en los que comimos. Por si os interesa, el alojamiento se llama Crawfield Grange.

 Pero sigamos, de momento, con la ciudad universitaria de Saint Andrews. Si la visitáis en agosto, podréis disfrutar del Lammas Fair, el mercado medieval más antiguo de Escocia, como recuerdo del próspero comercio en esta pequeña ciudad que durante la Edad Media fue un importante centro religioso y comercial, que hacía negocios sobre todo con los Países Bajos.

 Saint Andrews es también la sede de la primera universidad de Escocia y la capital del golf, ya que el primer testimonio escrito de este deporte está datado de 1553. Además, debido a que precisamente Saint Andrews es el patrón de Escocia, durante siglos fue la capital eclesiástica de Escocia hasta que en s. XVII empezó su declive.


Da gusto deambular por sus principales calles, en donde se levantan elegantes edificios, sobre todo en North Street, South Street y Market Street, que discurren paralelas entre sí y atravesadas por calles más estrechas que te permiten escabullirte del bullicio de las calles principales. Las 3 avenidas terminan en el recinto de la catedral.


Aunque nosotros visitamos el castillo, ya que estaba incluido en la Explorer Pass, no os recomendamos su visita, porque apenas se conserva nada de interés. Su origen se remonta al s. XIII, cuando fue construido como parte del palacio de los obispos y arzobispos de la ciudad. Actualmente se encuentra en ruinas y la parte más antigua es una torre del s. XIV, el resto se corresponde a remodelaciones posteriores. Se puede ver desde fuera sin tener que pagar la entrada.

Desde el castillo se puede bordear el mar hasta la catedral. Aquí también os recomendamos que no paguéis. La entrada al recinto es gratuito y lo único que tienes que pagar (si no dispones de la Explores Pass) es la entrada a un pequeño museo sin ningún tipo de interés y la subida a la torre, que ésto sí que os lo recomendamos por las vistas, pero la subida es un pelín dura y la escalera muy estrecha. Para subir a la torre os dan una "moneda" en taquilla para meter en el torno que hay justo en la puerta. Eso sí, según nos avisaron y como luego pudimos comprobar en primera persona, falla con bastante frecuencia. Así que mientras que yo estaba dentro de la Torre, Luismi tuvo que acercarse por una moneda nueva.




 La catedral de Saint Andrews fue la más grande del país y su construcción duró más de 200 años, hasta la primera década del s. XIV. En el s. XVI fue brutalmente saqueada y el edificio quedó en ruinas hasta comienzos del s. XIX cuando fue utilizado como cantera. Hoy queda poco en pie, parte de las fachadas occidental y oriental y fragmentos del muro. No os vayáis de Saint Andrews sin realizar una visita por su Universidad, bien por libre, bien siguiendo un recorrido guiado que comienza al lado de la Capilla de Saint Salvator.

 
VISITAR DUNNOTTAR CASTLE
Dunnottar Castle no está incluido en la Explorer Pass porque es propiedad privada y puede que llegues allí un día con algo de viento y te lo encuentres cerrado, pero es un riesgo que tienes que correr. Nosotros nos habíamos desviado de nuestra ruta a propósito para ver este castillo, así que nos habría fastidiado bastante habérnoslo encontrado cerrado. Por si acaso llevábamos un plan B bajo el brazo, que era visitar la cercana ciudad de Aberdeen.

Los que hayáis visto la peli de Hamlet, os sonará porque fue uno de los escenarios escogidos para rodarla


Como ocurre con una buena parte de los castillos escoceses, éste también se encuentra en ruinas, aunque si os apetece casaros allí, sabed que podéis hacerlo, no me parece un mal escenario para una ceremonia así. En la maqueta de abajo se puede observar el aspecto que tendría en sus años más prósperos.
 
Los restos de edificios que todavía quedan en pie corresponden a los s. XIV y XV, pero es probable que ya existiese una fortaleza en la misma ubicación desde varios siglos atrás. Debido a su estratégica posición jugó un papel importante en las rutas marítimas.

 Y con esta foto de Artabria en un lugar espectacular, damos por terminados los relatos de nuestro #deambulandoporEscocia y sabéis qué? Volveremos unas cuantas veces más a Escocia, para alejarnos de las ciudades y adentrarnos en su naturaleza, quizás subir algún munro y perdernos por sus bosques, montañas y lagos.