El Pazo de Santa Cruz de Rivadulla se encuentra en el lugar de Ortigueira, en la parroquia que le da su nombre, del ayuntamiento coruñés de Vedra (42.772544, -8.426392).

Dicksonia antarctica, helecho arbóreo


Teníamos muchas ganas de visitarlo para disfrutar de su "Carrera de Olivos". Este paseo está formando por 500 olivos. Sobre 1750, se formaron estas avenidas vegetales para dividir las zonas de cultivo. Además, gracias a estos olivos centenarios, se produjo hasta el s. XX aceite en la "Granja de Ortigueira".


Pero empecemos por el principio, la historia del pazo de Santa Cruz de Rivadulla se remonta al siglo XVI cuando el canónigo de la Catedral de Santiago adquirió las propiedades que por aquel entonces se llamaban Torre y Casar de Ortigueira. En la actualidad es propiedad privada y pertenece al marqués de Santa Cruz, Alfonso Armada, y aunque presumen de tener sus jardines super cuidados, hemos de decir que, por lo menos, para nosotros, no fue la situación que nos encontramos. Más que jardines se trata de una pequeña selva, en donde la maleza campa a sus anchas sin que parezca que nadie le presta atención. Será por qué fuimos en temporada baja?


No sabemos si sus jardines estarán más cuidados de cara al verano, pero para cobrarte 5 € por persona, podrían tenerlo un poquito mejor cuidado. Aunque eso sí, su espectacularidad sigue estando presente, aunque algo escondida. Si lo vais a visitar, os recomendamos que vayáis los lunes, el único día de la semana que se accede gratis. Para grupo de 20 personas como mínimo, la entrada cuesta 3,50 €.

El horario de las visitas es:
Invierno de 10.00 a 13.00 y de 15.00 a 18.00 h
Verano de 10.00 a 13.00 y de 15.00 a 19.00 h
Todos los domingos y festivos está abierto en horario de tarde


El interior del pazo no se puede visitar, únicamente los jardines y el Paseo de los Olivos. Es más, si únicamente tenéis interés por los olivos, creemos que podréis verlos sin pagar, ya que se encuentran fuera del recinto amurallado y por la parte de atrás vimos que pasaba gente de la aldea y ese mismo día discurría por allí un trail de montaña.

Phytolacca dioica, ombú o bellasombra

Aparte de los olivos, lo más espectacular es la cascada a varios niveles, la diversidad de camelias de las que dispone (se encuentra dentro de la Ruta de la Camelia de Galicia de la que ya os hemos hablando en otras ocasiones), un "mini bosque" de bambú, magnolias, helechos australianos, palmeras, naranjos y hasta tulipaneros de Virginia que rodean uno de los estanques de los que dispone.



El jardín fue enriquecido con más variedad y más cantidad de plantas a lo largo del s. XIX por Iván Armada.





La Ruta de la Camelia de Galicia está formada por 11 pazos, la mayoría de ellos situados en el litoral de la provincia de Pontevedra. De estos 11, nosotros hemos visitado 4 de ellos (el Pazo de Mariñán, el Pazo de Oca, el Castillo de Soutomaior y del que os estamos hablando en este artículo).

Nos faltan por visitar el Pazo de Quiñones, el Parque do Castro de Vigo, el Pazo de Lourizán, el de Saleta, el de Quinteiro da Cruz, el de Rubiáns y la Casa Museo de Rosalía de Castro.
Nosotros llegamos a Vedra para hacer una ruta de senderismo que resultó ser un desastre, pero hay varias rutas por el ayuntamiento. Además, podéis disfrutar de las vistas en el Mirador de Gundián (42.785344, -8.395276), del Área de Interpretación de los Molinos con una ruta circular de 2 km, del Couto de Ximonde y de la Ruta do Pereiro, que empieza en el puente del mismo nombre o en Ponte Busacos. En el trascurso de esta ruta veréis la cascada o fervenza de Pereiro.
A la vuelta de nuestro Polonia en una semana, hicimos una breve escala en la ciudad italiana de Bérgamo. Para los usuarios de Ryanair, Bérgamo os sonará bastante. Nosotros ya habíamos estado justo 7 años antes cuando recorrimos durante una semana parte de Lombardía y Véneto.

Lo primero que hicimos al llegar al aeropuerto de Bérgamo fue comprar el billete de bus a la ciudad en la oficina de turismo. Tuvimos que comprar uno que se llama "Tariffa C" y que incluye 3 zonas. Es válido para 90 minutos desde que se valida dentro del bus (esa maquinita roja que veis en la foto inferior). Su precio es de 4,70 € ida y vuelta.

Lo segundo, dejar las maletas en la consigna del aeropuerto. Está en la zona de los buses, saliendo de la terminal a mano derecha y cuesta 5 euros por maleta pequeña. Creo recordar que 8 € las maletas grandes.

Ya ligeritos de equipaje nos subimos al bus (línea 1 y 1A) que nos llevaría la Cittá Alta. También se puede visitar la parte baja (Cittá bassa), pero nosotros ya la conocíamos y lo más turístico y bonito se encuentra en la alta. De todas formas, tenéis algo más de info y fotos en el post que publicamos en 2011 sobre Bérgamo.
Si tenéis que pillar otro bus o incluso un tren desde Bérgamo a otro destino, también podéis pillar este bus porque para entre una y otra (están casi enfrente). Por cierto, en la estación de tren también tenéis consigna para dejar vuestro equipaje. Nosotros como íbamos directos a la ciudad alta por falta de tiempo, decidimos dejarlo en la consigna del aeropuerto de Bérgamo.

El autobús desde el aeropuerto Orio al Serio os deja en una plaza llamanda Largo Colle Aperto, en las inmediaciones del Museo de Ciencias Naturales y el Museo Arqueológico. Siguiendo esa calle nos encontramos la Piazza della Citadella, la Piazza L. Mascheroni y continuando llegamos a la más conocida y bella plaza de Bérgamo, la Piazza Vecchia.



En la Piazza Vecchia nos encontramos con la Biblioteca, el Palazzo della Ragione, la Catedral, la Basílica de Santa María la Mayor, la capilla Colleoni y el Baptisterio.

Otras opciones, aparte de callejear, que es lo que hicimos nosotros porque únicamente disponíamos de unas horas, es subir en el funicular hasta San Virgilio o si tenéis más tiempo y estáis en forma, subir las escaleras desde la ciudad baja por las verdes colinas de la ciudad.


Si os gusta la pintura, tendréis oportunidad de visitar la Accademia carrara, con obras de Botticelli o Tiziano, entre otros. No os perdáis tampoco los 5 km de murallas venecianas que todavía quedan en pie con 4 majestuosas puertas.





Y si os gustan los miradores, desde la Torre Cívica en la Plaza Vieja, desde la Torre dei Caduti o incluso desde la colina de San Vigilio encontraréis buenas panorámicas de la ciudad.



Y esto fue lo poco que dió de sí nuestra segunda visita a Bérgamo, pero alguien duda que mientras que Ryanair nos lleve a Italia no habrá una tercera? 😝