Mañana, día 16 de julio de 2019, hace 2 meses que adoptamos a Arya, nuestra preciosa gata 😻😻


He de confesar que nunca quise gatos y que siempre contesté sin dudar a la recurrente pregunta: perros o gatos?

Siempre he tenido perros y todavía lo tengo, aunque viva con mi madre y no conmigo, pero yo lo considero mío. Ella se encarga de pasearlo todos los días y de la comida y yo del veterinario y de llevarlo de excursión de vez en cuando. Ah! y también la que lo cuida cuando la abuela se va de viaje.

Pero, de repente, un día sentí la necesidad de tener un gato. Puede que fuese una decisión un poco egoísta. Me explico: como algunos de vosotros sabéis, sufro de depresión y ansiedad desde hace muchos años y hace algún tiempo tuve una recaída bastante importante. Cuando empecé a mejorar y darme cuenta de que no únicamente era capaz de cuidarme a mí misma, si no que era posible cuidar de alguien más, se me ocurrió aumentar la familia.

Sin embargo, no quería un perro. Ya tengo uno y no quiero llegar a casa de mi madre y que huela a otro perro. Tampoco estaba del todo segura de poder darle a un perro todos los cuidados que él necesita. Hay días que me cuesta salir de casa o que directamente no salgo, así que no estaba preparada para cuidar de un can.

Y, entonces, surgió la idea de un gato. Hace años ya habíamos estado a punto de adoptar a uno cuando una cría se coló en el garaje del edificio. Le teníamos puesto nombre y todo, Dexter, pero quiso el destino que tuviésemos programado un fin de semana fuera y para cuando volvimos, nuestro Dexter ya no estaba. Eso fue allá por verano del 2013, anda que no ha llovido!!

Hace uno meses retomé la idea con fuerza, pero Luismi no estaba por la labor, pero tras darle vueltas, muchas vueltas, me dí cuenta que lo necesitaba y así se lo hice saber. Y al final, cuando íbamos a llamar a una protectora para hacerles una visita, apareció un whatsapp con una camada de gatitos a los que sus humanos no podían cuidar más. Su mamá había estado a punto de morir en el parto y durante 1 mes y medio fueron alimentados con biberón, así que les urgía un poco de ayuda. Fuimos a verlos y escogimos un gatito que era el más pequeño de la camada, el más flacucho y al que pillamos en brazos y quiso jugar con nosotros. Nos había adoptado él a nosotros?

Con el compromiso de volver unos días después, nos fuimos para casa. Yo, cada vez más convencida y Luismi, en el fondo, sé que también. Unos días más tarde fuimos a recogerle y lo primero que pensamos es "quizás no sea un gato", pero ya lo habíamos escogido, o "él" no había escogido a nosotros, no hubo cambios. Nos fuimos directamente al veterinario, entramos con Dexter y salimos con Arya 😂😂

Y qué hemos aprendido durante estos dos primeros meses como humanos gatunos primerizos? Pues todo, y no me refiero a "todo" lo que se puede saber de gatos si no que partíamos de cero y algún conocimiento atesoramos ya, aunque aún nos queda mucho por andar.

12 COSAS QUE HEMOS APRENDIDO COMO HUMANOS GATUNOS PRIMERIZOS

1) Por mucho que habíamos leído y escuchado, no nos creíamos que un perro y un gato pudiesen ser tan diferentes, pero así es, un gato no se parece en nada a un perro. Son independientes, muy limpios y no les gustan tanto los mimos. Para los perros, nosotros somos dioses, para los gatos, ellos son los dioses y nosotros pobres humanos que les rendimos pleitesía.

2) Al irte de casa no encontrarás una cara triste con ojos en blanco, les dará igual que te vayas. Al volver, no esperes una gran alegría por su parte, con suerte se pegará un poco a tus piernas. Quizás para decirnos que están contentos por nuestro retorno, quizás nos estén marcando como de su propiedad. Quién sabe?

3) Los gatos necesitan malta una vez a la semana. La venden en tubos como si fuese una especie de pomada y les ayudan a evitar el desarrollo de bolas de pelo.
4) Hay hierba para gatos con la misma función que la anterior, pero por lo que hemos visto no es muy recomendable, ya que es un narcótico con efecto estimulante. No sé vuestros gatos o si es porque nuestra gata es un bebé pero, creedme, no le hace falta más estimulación.

5) En relación con el punto anterior, descubrimos las feromonas. Las hay en distintos formatos. Nosotros, tras comentarle a los veterinarios de Arya que era bastante inquieta y que no nos dejaba dormir, además de emprenderla contra plantas, sofás y cortinas nos recomendaron el Feliway. Es un aparato eléctrico muy parecido a un ambientador o a un antimosquitos. Nosotros tenemos una caja en la recámara, por si nos hiciese falta. Lo cierto es que últimamente ya no tiene esos comportamientos, salvo es que es demasiado madrugadora.

6) Sí, se despierta sobre las 6-6.30 de la mañana. Hay gente que les permite dormir en la misma habitación. Nosotros somos de sueño ligero y, sobre todo para mí, dormir es una necesidad y necesito mis 8-9 horas diarias. Huelga decir que en estos dos últimos meses no lo he conseguido ni una sola noche. Y qué pasa a esa hora? Pues nada, nos despierta con maullidos y con golpes en la puerta de nuestra habitación. A veces la echamos fuera y otras la dejamos entrar. Se sube a la cama, nos toco un poco los co..... la moral y luego se va a comer y, posteriormente, al arenero. Nos ha despertado para NADA!!


7) Hay una variedad impresionante de arenas y de productos para gatos. Con la arena, después de opiniones de otros colegas con gatos, nos decidimos por la bentonita. No produce tanto polvo como el resto de las arenas y cuando los gatetes hacen pis se compacta y se convierte en una bola, por lo que es muy fácil limpiar el arenero.

8) No les gusta tener en la misma habitación la comida y el arenero. Y, además, les encanta tener distintos cuencos con agua repartidos por la casa. Nosotros se los cambiamos de ubicación con frecuencia, para estimular su cerebro. También les encanta beber directamente del grifo. Aunque pocos amigos del agua para bañarse, les encanta el agua fresquita directamente del grifo. Arya hasta se atrevió hace poco, en un paseo, a beber directamente de un regato.
9) Sí, la llevamos de paseo. Nos habían advertido por activa y por pasiva que a los gatos "de piso" no les gusta pasear y que no sienten necesidad de salir al exterior. A Arya le encanta salir a explorar. Está claro que no es como pasear a un perro, pero ellos disfrutan. Mejor con arnés que con collar, porque están más libres para moverse. También le encanta salir al balcón y pasarse un buen rato viendo los pájaros como pasan coches y personas. Hay gente que pone comederos o bebederos para pajaritos en la ventana, así ayudas a los pajaritos y mantienes a tu gato entretenido.
10) Por muchos juguetes que les compres, acabarán jugando con una bola hecha con papel de aluminio o de papel, con una caja vacía...Son capaces de entretenerse fácilmente.

11) Los gatos "hacen galletas" y "amasan". Los dos términos se refieren a lo mismo y nosotros desconocíamos totalmente lo que era, hasta que Arya lo hizo. Subimos un vídeo a instagram y nos dijero "cómo amasa!!!!". Con sus patas delanteras y, a veces, con pequeños mordisquitos "ahuecan" una mantita o un tejido suave mientras que emiten un fuerte ronroneo. Significa que están cómodos y felices y es un acto reflejo que proviene de cuando son lactantes y estimulan los pechos de su mamá para que produzcan leche.


12) Les encantan los sitios altos para dormir. Los primeros días no conseguíamos que se durmiese si no era en nuestro regazo. La metíamos una y otra vez en su cama, pero nunca permanecía en ella más de unos segundos, hasta que subimos la cama a una estantería. Además, le pusimos una manta super suave en ella y ahí descubrimos que ese el lugar perfecto para ella. Se pasaba horas durmiendo en la camita y amasaba sin parar.

Y estas son algunas de las cosas que hemos aprendido durante nuestros dos primeros meses con Arya y todavía nos queda mucho por aprender.
La hemos llevado ya varias veces al veterinario para las vacunas, la desparasitación interna y externa y en un mes tenemos cita para extirparle los ovarios. Pero esa ya es otra historia.
Terminamos nuestros relatos de Semana Santa, después de hablaros de los Passadiços do Paiva y de Chaves y alrededores, con Vila Real y el Parque Natural do Alvao. Justamente en Vila Real fue donde nos alojamos los 3 días. Nuestra elección para dormir fue el Hotel Miracorgo y unos amigos que vinieron con nosotros se decantaron por una "eco village" llamada Casa Agrícola da Levada.


Algo que nos llamó muchísimo la atención es que uno de los grandes puntos de interés turístico en la zona es el Parque Natural do Alvado y su centro de interpretación, ubicado en Vila Real, únicamente abre entre semana y cierra los fines de semana y los festivos. Alguien entiende algo? Por aquí nos cuesta, la verdad.

Total, que menos mal que llevábamos buscada, más o menos, una ruta de senderismo para disfrutar del parque, porque de otra manera no habríamos sabido por donde tirar.

Vila Real se encuentra en la zona del norte de Portugal denominada Tras os montes y la ciudad se encuentra encaramada en unas colinas rocosas bañadas por los ríos Corgo y Cabril.



La mayoría de los monumentos de Vila Real se encuentra en la Avenida Carvalho Araujo, como el Palacio de los marqueses o Casa del Arco, la Catedral, la vivienda donde nació el navegante y explorador portugués Diogo Cao o el ayuntamiento. 

En esta plaza es donde se encuentra algunos de los lugares en los que puedes comer. Haciendo esquina hay un pequeño bar donde preparan unas baguettes riquísimas que os servirán para la comida de las excursiones que hagáis por la zona. Nosotros compramos allí dos días, de diferentes rellenos y estaban muy ricas, además de a un precio irrisorio.


Hay varias iglesias en Vila Real: la de Sao Pedro, la de la Misericordia y la de los Clérigos. No os perdáis el cementerio con la Iglesia de Sao Dinis y la capilla de Sao Brás. Desde allí, el Mirador Trás do Cementerio ofrece una buena panorámica de la garganta que forman los dos ríos que pasan por la ciudad. 



Desde la iglesia de Ermelo (41.360491, -7.889378) parten varias rutas de senderismo. Ahora mismo no recuerdo cual de ellas hicimos nosotros, sólo que fue de 14 km, bastante dura porque pegaba el sol y no había mucha sombra, y que nos llevó 3h45 min realizarla (4h20 contando las pequeñas paradas que realizamos para beber y disfrutar del paisaje que el recorrido nos ofrecía).


Un buen mirador para las Fisgas do Ermelo (en la foto inferior), al que se puede acceder en coche, se encuentra en las coordenadas que os ponemos a continuación 41.376553, -7.870304. Nosotros lo vimos durante la ruta, pero allí había aparcado hasta un autobús con personas mayores. Eso sí, a la mejor zona del mirador se accede "a lo cabra", saltando entre rocas, por lo que no es apto para todos los públicos.




Otros puntos de interés en el Parque Natural do Alvao serían las cascadas de Bilhó, las de Agarez y la de Galegos da Serra. También la presa de Fundeira o de Cimeira, que ofrece buenas vitas de las sierras de Alvo y Marao.


El Parque Natural do Alvao se creó en 1983 y tiene una superficie de 70 km2. Para los que no queráis o no podáis caminar, hay una alternativa para disfrutar del Parque Natural do Alvao en coche. Se trata de una ruta de 35 km que parte de la Presa de Cimeira do Alvao hasta las Figas de Ermelo. Si optáis por esta alternativa, recomiendan no perderse el Mirador de Lamas de Olo.





Por cierto, estas son las vistas que tendréis desde el Hotel Miracorgo, nosotros tuvimos la suerte de tener una habitación con terraza y poder ver siempre que queríamos esta maravilla de paisaje, pero también es posible disfrutarlo desde el salón donde ofrecen el desayuno buffet o desde las terrazas a las que accedes desde recepción.

Y este es el cementerio del que os hablábamos más arriba, con la panorámica que ofrece su mirador (foto anterior). Otras buenas vistas, si no estáis alojados en el Hotel Miracorgo, es desde el Puente del Río Corgo.




Y, por si no fuese suficiente, a unos minutos en coche del centro de Vila Real, nos encontramos con la maravillosa Casa de Mateus. Su entrada nos parece un poco cara, 12.50 €, pero vale la pena. Eso sí, aunque disponen de parking, éste cuesta 8.50 €, por lo que os recomendamos que busquéis en las cercanías. Nosotros, el domingo de Semana Santa, no tuvimos problemas para estacionar gratis en sus inmediaciones. Si únicamente queréis pasear por sus jardines pagaréis 8.50 €, pero por la diferencia que hay, os recomendamos la visita guiada.


En la web de la Fundación Casa Mateus tenéis muchísima información sobre la historia y la visita guiada, pero hagamos un pequeño resumen:


La visita empieza en la cafetería, en el patio delantero. Desde ahí entramos a la Casa Mateus por el Salón principal, y a la izquierda encontraremos mi estancia favorita, la Biblioteca. No es una autentica maravilla?

Desde ella accedemos a un corredor donde varios dormitorios muestran el mobiliario y ropa antiguos.

Tras volver al salón principal, nos vamos a los pequeños salones en donde se organizaban las fiestas  y cenas y donde recibían a sus invitados.


La visita guiada también nos lleva a un pequeño Museo, a las caballerizas y a la Capilla.


Los jardines se visitan sin guía y en él podemos ver cedros, camelias y palmeras. El lago se construyó a mediados del s. XX y en él se encuentra una escultura de una mujer dormida que lleva ahí desde 1981.