Qué ver en Tallin: Tallin en un día

Tallin, la llamada "joya medieval" de Estonia es también la capital del país y una gran receptora de turismo de cruceros, por lo que os recomendamos mucha paciencia por la mañana y disfrutar de la tranquilidad de las últimas horas de la tarde cuando los cruceristas vuelven a sus barcos.



Al llevar coche evitamos alojarnos en el centro y nuestra elección fue el barrio de Pirita, a unos 5 minutos del centro y que fue sede de unos juegos olímpicos cuando el país todavía pertenecía a la antigua URSS. De hecho, nuestro hotel, el Pirita Marina fue el alojamiento elegido para una de las delegaciones participantes. En sus pasillos hay numerosa información y fotografías tanto de su construcción (que ganó varios premios arquitectónicos) como de este gran evento.


Pirita creo que es una buena opción, ya que tiene una playa quilométrica, así como otros puntos de interés: la Torre de la Televisión (a la que se puede subir o incluso cenar), el Jardín Botánico o las ruinas del antiguo convento de Santa Brígida.

Y qué pasa con el coche si estáis en nuestra misma situación? Pues el centro de Tallin es relativamente pequeño y no te quedará otra que recorrerlo a pie. Si te alojas en el centro, genial y si te alojas fuera de la zona más turística, hay transporte público. Nosotros optamos por llevar el coche hasta los aparcamientos que hay en la zona del puerto. Te los puedes encontrar que valgan entre 3 y 10 euros las 24 h, De hecho, nosotros un día ni pagamos, porque tal y como habíamos visto en otros países de Europa, si no es necesario poner la matrícula del coche y has pagado más tiempo del que necesitas, dejas el ticket en los parquímetros para que otros puedan hacer uso de él.

Cerca de estos parkings y, en consecuencia, del puerto, se encuentra el precioso barrio Rotermanni, antiguo barrio industrial que hoy en día está siendo restaurando, alojando apartamentos y diversos negocios de hostelería. A mí me encantó!!


Y de Rotermanni nos metemos de lleno en la antigua ciudad medieval por la Puerta de la calle Viru, en donde hay un gran mercado de flores.
Dejamos a la derecha la calle que nos llevará a la Plaza del Ayuntamiento y pasamos por delante de la iglesia de San Nicolás




Seguimos caminando y nos encontramos con una amplísima plaza, en la que podemos ver una iglesia y un monumento compuesto por  una gran cruz de cristal que conmemora la Guerra de la Independencia de Estonia. Subiendo por las escaleras, vamos a dar directamente a la parte alta del caso antiguo. Arriba nos espera en bastión de Kien in de Kök, el jardín del Rey de Dinamarca y la Torre de la Virgen.




Y, de esta manera, llegamos a uno de los grandes puntos de interés, la catedral ortodoxa de San Alejandro Nevsky, terminada en 1900 y con cúpula de cebolla. Enfrente, se encuentra el Parlamento . Más adelante, a unos pocos metros en línea recta se encuentra la Catedral de Santa María o iglesia de la Cúpula.
En sus alrededores nos encontramos con varios miradores que nos llevarán casi sin darnos cuenta a la Plaza del Ayuntamiento. Ya que no habíamos entrado en ningún museo todavía, decidimos visitar el interior del ayuntamiento (5 €), que puedes complementar con la subida a la torre (3 € más). El ayuntamiento es muy interesante y aunque no hay nada en español, las salas que se pueden visitar son entretenidas. En la parte superior, se puede aprender un poco más sobre el proceso de restauración de este edificio del s. XIV. También se puede ver una réplica del Viejo Tomás, una veleta de 1530 que coronaba el edificio. En Estonia, como os contaremos cuando hablemos de la isla de Saaremaa, las veletas tienen una gran importancia.






El Viejo Tomás y una de las salas del ayuntamiento






En la misma plaza del Ayuntamieto se encuentra la Farmacia Municipal, en funcionamiento desde 1422, aunque la fachada actual tenga unos 400 años. Puedes entrar gratuitamente, ya que todavía está en funcionamiento. 


Después de visitar el ayuntamiento, nos dejamos perder por las estrechas calles de Tallin, buscando el Patio de los Artesanos o el Pasaje e Iglesia de Santa Catalina.





La iglesia del Espíritu Santo está muy cerca del café más antiguo de Tallin, y en donde es posible comer o, simplemente, tomarte un café y una ración de tarta. 


A poca distancia encontramos otros dos edificios históricos, la sede de la Hermandad de los Cabezas Negras y la Sede del Gran Gremio, así como algún edificio modernista que otro.



Interior del café Maiasmokk, el más antiguo de Tallin






Continuamos por la calle Lai para ver la iglesia de San Olaf, que prometía buenas vistas pero que estaba en obras. Hay varios tramos de muralla visitable a lo largo de la ciudad pero incomunicados entre sí. Y cada tramo tiene su precio.

Y esto es, en líneas generales lo que te ofrece Tallin. Siempre os recomendamos que os dejéis perder por las calles de las ciudades, porque en lugares con tanta historia no todos los bellos edificios aparecen en las guías turísticas😉

En los siguientes posts os hablaremos de una excursión muy chula que podéis hacer desde Tallin, el Parque Nacional Lahemma, que se encuentra a poco más de 30 minutos y vale mucho la pena. También os contaremos nuestra experiencia en las islas de Saaremaa y Muhu, que precisamente son dos destinos que habríamos eliminado de nuestra lista para los 15 días en Estonia, Letonia y Lituania (+ Helsinki)

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2 con algo que decir:

emma dijo...

¡Qué bonita es Tallin! Me acabas de crear una nueva necesidad...

Deambulando con Artabria dijo...

Jajaja. Todos tenemos muchas necesidades de este tipo