Tras varios viajes con nuestros sobrinos, es cada vez más difícil encontrar algo que mejore el anterior. El año pasado en nuestro Burgos con niños se lo pasaron en grande en el Safari prehistórico, así que estuvimos buscando un plan parecido y la respuesta la encontramos en Aldea del Fresno, en la comunidad de Madrid, a unos 60 km de la capital, en Safari Madrid.


En Safari Madrid tienen un importante labor de reintroducción de especies animales en su entorno natural, con la cría en cautividad y, además, se trata de un parque de rescate, dando acogida a numerosos animales incautados por las autoridades al provenir del tráfico ilegal, es el caso de varias veces e incluso de tigres.

Si tienes tiempo, podrás pasar todo el día en el parque, ya que aparte del recorrido del safari (que podrá llevarte aproximadamente 1h30-2 h dependiendo del tiempo que te pares con los animales), disponen de un minizoo con pumas, jaguares, linces, lobos, primates y aves, un pequeño aviario y reptilario, exhibiciones de aves rapaces y reptiles, así como una piscina con grandes toboganes y una pista de mini karts.

 Además, es posible también comer en el restaurante interior o llevarte tu propia comida y comer de picnic con tada la familia. 

 Pero ahora centrémonos en lo más divertido y en lo que distingue a este parque de otros, el SAFARI.



 La zona con los animales en semilibertad está dividada en 5 secciones. En la primera y en la segunda se encuentran los no peligrosos y a los que puedes alimentar tú mismo a través de la ventanilla del coche. Mis sobrinos se lo pasaron en grande dándoles zanahorias, podéis estar tranquilos porque no hay ningùn tipo de peligro. Eso sí, seguid a rajatabla las indicaciones del personal del parque, tanto por vuestro bien, como por el de los animales. Y tened mucho cuidado con el coche, yo los primeros minutos lo pasé un poquito mal pensando en que podía atropellarles o darles con el retrovisor😀, pero si vais con cuidado, no habrá ningún problema.



Las otras secciones, de la 3 a la 5, incluye animales un poquito menos amigables. Aquí ya está prohibido alimentarles, llevar la ventanilla bajada o parar el coche. En la zona de los monos porque todos sabemos que son un poco gamberrillos y que les encanta subirse al coche (a nosotros nos pasó en Cabárceno y casi nos da algo del susto!!) y en la de los hipopótamos, osos, leones o tigres porque pueden ser muy peligrosos.


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Es alucinante tener a estos animales a tan sólo unos metros de distancia, alguna vez iremos a África, pero con este safari nos quitamos un poquito la espinita.



Aunque las fotos no son demasiado buenas, ya que fueron sacadas (en su mayoría) desde el coche, con las ventanillas subidas (y repletas de babas de las más variadas especies animales), podéis haceros una idea de los animales que podéis ver: orix, antílopes, ciervos, guanacos y llamas (a los que ya habíamos visto en su hábitat natural en nuestro Perú en 15 días), tigres de Bengala, jirafas, avestruces y emús, dromedarios, watusssi, cebras, elefantes, osos, leones, bisontes, rinocerontes, hipopótamos y hasta caballos Przewalski.

 En definitiva, una buena visita para toda la familia. Si buscas ideas para viajes con niños, puedes leer nuestros:
 Valencia con niños
Cantabria con niños
Madrid con niños
Oporto con niños


Este año no hemos realizado muchas rutas de senderismo por Coruña y todas las que hemos realizado han sido cerca de casa, como esta de Cambre llamada Ruta dos Ríos de Cambre. Esta ruta es circular y empieza poco después de pasar la Iglesia, el centro médico y el cementerio. Os dejamos las coordenadas GPS 43.285628, -8.349077.


Se trata de una ruta de unos 14 km que haremos en aproximadamente 3 horas. Pero no os engañaremos, no es una ruta bonita, por lo menos para nosotros. Es cierto que la parte que va por el paseo fluvial del río Mero es muy bonita, pero está demasiado masificada con senderistas, ciclistas, corredores....por lo que no disfrutas mucho de la tranquilidad por la que te vas de senderismo.



Una vez que dejamos el paseo fluvial, vas intercalando núcleos de población y asfalto en más de la mitad de la ruta.






Durante el recorrido también veremos algún pazo e iglesia, pero con no demasiado interés arquitectónico.


A nuestro peludo le mola irse de senderismo


Y poco más que contaros, está bien para hacer un poco de deporte al aire libre, pero nos os la recomendaría si no os queda por la zona en la que vivís y tenéis que trasladaros. Es preferible hacer el recorrido lineal siempre al lado del río y obviar el resto de la ruta.